El último prototipo de la familia I.D. demuestra que la electrificación también puede ser divertida.

Puestos a mirar al pasado, bien es sabido que los años 60 suelen ser una fuente de inspiración para Volkswagen. Y no solo por las 'furgos' o los 'escarabajos', también por los buggys. Un tipo de vehículo lúdico que ahora se recupera para demostrar al mundo la flexibilidad de su nueva plataforma para coches eléctricos, conocida como MEB.

Por eso, de cara al salón de Ginebra de 2019, se ha reinterpretado y modernizado el concepto original con el Volkswagen I.D. Buggy Concept, un llamativo prototipo que puede dar cobijo a dos ocupantes... aunque podría llegar a configurarse como un 2+2.

Sin puertas, sin techo... ¡sin problemas! Así es este prototipo eléctrico, que demuestra una personalidad relajada, con un parabrisas prácticamente vertical, que protege a los ocupantes, al igual que las barras traseras (de tipo Targa). Del mismo modo, imaginamos que esconderá una capota de lona, en algún hueco, por si las cosas se ponen feas. 

Por supuesto, el habitáculo es resistente a las inclemencias del tiempo, también al agua, e incluye atractivos toques de estilo, en forma de acentos de color en la pintura Fern Green que también luce la carrocería.

Con 204 CV de potencia

Dotado de una batería de 62 kWh de capacidad, Volkswagen anuncia un sistema de propulsión con un motor de 204 CV de potencia, ubicado en el eje trasero. Ahora bien, dada la flexibilidad de la plataforma, sería sencillo (y barato) incluir una segunda unidad de potencia, en el tren delantero, para dotar al conjunto de un esquema de tracción total.

Con una aceleración de 0 a 100 ligeramente superior a los 7,0 segundos, cuenta con una autonomía de unos 250 kilómetros, que es menos de lo declarado por los anteriores ID. e I.D. Buzz.

Algo que compensa con sus cualidades 4x4, que se sustentan en elementos como una generosa altura libre al suelo, unos neumáticos BF Goodrich All-Terrain TA, distintas protecciones a lo largo de toda la carrocería o unos ganchos de remolque, en ambos paragolpes, para salir de algún que otro apuro...

Obviamente, parece lógico pensar que este prototipo jamás acabará llegando a la producción. Sin embargo, sí que consigue que empecemos a mirar a los eléctricos con otros ojos...