El vehículo sirvió de base para que Citroën entrara en el Mundial de Rallies, en la legendaria etapa del Grupo B.

Actualización: ya conocemos el montante que algún afortunado ha desembolsado por el este clásico deportivo: 58.408 euros. Parece una cifra elevada, aunque teniendo en cuenta que el Citroen BX 4TC fue un coche nacido para disputar el Mundial de Rallies, en la era del Grupo B, la cosa cambia.

No te pierdas su historia completa, la tienes justo debajo de la galería de fotos.

Galería: Citroën BX 4TC Grupo B

Si eres aficionado al mundo de los rallies, cuando hablas del mítico Grupo B de los años 80 del pasado siglo, lo más probable es que los primeros nombres que recuerdes sean Audi Quattro, Peugeot 205 Turbo 16, Lancia Delta S4, Renault 5 Maxi Turbo o Ford RS200.

Sin embargo, el Citroën BX 4TC no suele ser uno de los vehículos recordados de la categoría. Vamos a intentar explicarte el motivo.

Citroën BX 4TC Grupo B

Citroën BX 4TC de 1991, una de las 40 unidades que quedan 

La versión de competición del BX no tuvo demasiado éxito en los tramos del mundial. La categoría se disputó entre los años 1983 y 1986, con unos primeros modelos que desarrollaban una potencia máxima de 300 CV; los últimos representantes, antes de ser prohibidos, llegaron hasta los 600 CV.

Sin embargo, tras las circunstancias provocadas por los numerosos accidentes, entre ellos el fatídico del piloto finés Henri Toivonen en Córcega, la FIA decidió suspender la categoría.

Citroën decidió participar en esta competición allá por el año 1986. Tal y como exigía la reglamentación, el fabricante debía construir un mínimo de 200 unidades matriculables del modelo con el que pretendía disputar el certamen. Y así lo hizo la marca de los chevrones.

Así las cosas, el proyecto nació sin demasiada convicción, debido a que gran parte de las piezas del BX 4 TC EVO Grupo B eran compartidas con su versión de carretera. Como cabía esperar, las primeras pruebas demostraron que el vehículo tenía un potencia solamente aceptable. El motor era potente, pero el vehículo era pesado.

Eso se debía, fundamentalmente, a que Citroën era el único que apostaba por una disposición con motor delantero (herencia del modelo de calle), mientras que el resto de rivales había confiado su suerte a vehículos con mecánica ubicada en posición central.

En su defensa, debemos decir que PSA ya había invertido mucho tiempo y dinero en el flamante Grupo B, desde su fundación en 1982. Baste como ejemplo el desarrollo del formidable Peugeot 205 T16, que ganó muchas carreras y consiguió dos títulos mundiales, en 1985 y 1986 (con los pilotos finlandeses Timo Salonen y Juha Kankkunen).

Citroën BX 4TC Grupo B

En cualquier caso, el BX 4TC EVO Grupo B debutó en 1986. Ese fue el último año del campeonato y el inicio de la temporada no fue el esperado: doble abandono, por problemas técnicos, durante la primera cita del año en el Rallye Monte-Carlo.

Esa fue la tónica de la temporada, con un sexto lugar como mejor posición en el Rally de Suecia, antes de que un nuevo abandono doble, en este caso en Grecia, obligara a los responsables de la marca a dejar definitivamente la temporada antes del final del campeonato.

Este ha sido el breve repaso a la historia del modelo de Citroën, pero en ese intervalo, se fabricaron 200 ejemplares de carretera del Citroën BX 4TC. Derivado del BX básico, esta versión añadía un kit de carrocería de competición, con pasos de rueda ensanchados y una parrilla adicional entre las ópticas delanteras.

Citroën BX 4TC Grupo B

Debajo del capó, nos encontramos con una mecánica tetracilíndrica, con 2.141 cm3 y turbocompresor, capaz de desarrollar una potencia máxima de 200 CV y un par motor de 294 Nm, que transmitía al suelo a través de un sistema de tracción integral.

Alcanzaba una velocidad máxima de 220 km/h y aceleraba, de 0 a 100 km/h, en 7,5 segundos. En el interior, no se aprecian demasiados elementos heredados del modelo de competición, a excepción del tablero de instrumentos, plagado de numerosos indicadores. En el exterior, el BX 4TC lucía una carrocería vestida de color blanco, con franjas azules, blancas y rojas.

La realidad es que el coche nunca llegó a calar en el imaginario colectivo y la mejor prueba de ello es que de las 200 unidades fabricadas, Citroën no llegó a vender más que la mitad de ellas... mientras que el resto de la producción fue destruida por la marca, antes de que salieran de la fábrica.

Citroën BX 4TC Grupo B

El que estás viendo en las imágenes es uno de esos supervivientes, entre los 40 vehículos que se calcula que todavía están en activo. Se pondrá a la venta el próximo 8 de febrero, en el evento organizado por Artcurial, dentro del salón Rétromobile de París. El precio de venta estimado oscilará entre los 60.000 y los 80.000 euros.

Matriculado por primera vez el 12 de noviembre de 1991, seis años después de salir de fábrica, este ejemplar solo atesora 15.000 kilómetros en el marcador. Artcurial afirma que este automóvil es propiedad del mayor coleccionista privado de Citroën en Francia y "probablemente en el mundo", que encargó la restauración del vehículo al especialista DS Sensation.