En Rusia tienen una curiosa forma de probar la fiabilidad de algunos automóviles....

Los chicos rusos de Garaje 54 suelen mantener un hilo conductor en sus vídeos: los modelos de Lada son los protagonistas de los mismos. ¿El objetivo? Demostrar la resistencia de los vehículos rusos, ya sea en escenarios que son auténticos lodazales o bajo el pretexto de convertir un todoterreno como el Niva en un vehículo con seis ruedas.

Para la ocasión, estos viejos conocidos deciden sumergir el automóvil en el fondo de un estanque durante seis meses, soportando las inclemencias del duro invierno ruso. Transcurrido ese tiempo, deciden poner en marcha el motor. Veremos si lo consiguen.

Lada Riva Saloon

Tal y como podemos apreciar en el vídeo, el Lada no estaba sumergido totalmente en el agua. De hecho, se encontraba en una parte de la laguna que dejaba ver la parte superior del vehículo. De hecho, durante el invierno, el agua se congeló lo suficiente como para aplastar el techo del automóvil.

Os podéis imaginar el aspecto del coche después de que una grúa lo sacara de la laguna, con una mezcla de agua y barro de muy mal aspecto.

Sin embargo, a los muchachos de Garage 54 no les importó demasiado el aspecto del Lada. Solo querían comprobar si el motor podía arrancar. Para conseguir que el propulsor volviese a la vida, le quitaron las bujías para bombear el agua que había en el interior de los cilindros. También drenaron una cantidad significativa de agua del cárter y añadieron el aceite adecuado.

Sorprendentemente, el motor de arranque fue lo suficientemente robusto como para generar la chispa que proporcionan las bujías, tal y como pudieron comprobar después de secarlo todo convenientemente.

Lada clásicos

Los intentos se sucedieron y después de una hora, aproximadamente, el motor volvió a la vida. Sin embargo, la bomba de combustible falló e hizo que se detuviese. Los chicos de Garaje 54 intentaron solucionarlo mediante un improvisado sistema de alimentación temporal, compuesto por una botella de plástico llena de gasolina y un tubo. Finalmente, el sistema no funcionó.

Con un par de horas más de trabajo, habría sido bastante factible arreglar el sistema de alimentación de gasolina y conseguir que el motor del Lada volviese a funcionar correctamente. Además, con cortar el techo aplastado del automóvil, habrían convertido el vehículo en un descapotable apto para circular por las carreteras rusas... Pero esa, no es más que una simple sugerencia por nuestra parte.
 
Fuente: Garage 54 ENG, vía YouTube

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