¿Un Peugeot con estilo italiano? Ver para creer...

En el salón de Ginebra de 1997, Peugeot presentó un prototipo llamado Nautilus. Un concept car diseñado por uno de los estudios más famosos de todo el mundo: Pininfarina. De hecho, sus trazos son responsabilidad de Ken Okuyama, un creador japonés tremendamente conocido, en parte, por ser el responsable de 'imaginar' el Ferrari Enzo.

Lo primero que habrás descubierto, es que el Peugeot Nautilus estableció una clara ruptura con los vehículos que la marca comercializaba en aquel momento (el 406 de la época, sin ir más lejos). Además, era una apuesta cómoda y espaciosa, que pretendía servir de entrada a la marca al segmento Premium. Sin embargo, no terminó de gustar al público y cayó en el olvido... hasta hoy.

Lo que es innegable es que el ejercicio de estilo derrocha espíritu italiano. De hecho, Pininfarina no pudo ocultar el parecido, en el perfil y la zaga, con el Alfa Romeo 156. Y, echando un vistazo más a fondo, también podría llegar a recordar a los Maserati de la época.

Peugeot Nautilus 1997

Modelo de tallas grandes

Basado sobre el Peugeot 605, el Nautilus era más grande y pesado, por lo que era de esperar que perdiera puntos en el aspecto dinámico. De hecho, para ponerse a la altura de los sedanes alemanes de la época, alcanzaba los 4,99 metros de longitud y 1,36 de altura, combinados con una batalla de 2,95 metros. Si tomamos como referencia el 508 actual, debe conformarse con 'solo' 2,79 metros.

Más allá de que el diseño te guste más o menos, hay detalles que debemos destacar. Por ejemplo, los espejos retrovisores tradicionales, que fueron sustituidos por cámaras, para mejorar la aerodinámica del conjunto y reducir el sonido de aire que llegaba hasta el habitáculo. Una tecnología que no ha llegado a los modelos de producción hasta el lanzamiento del Audi e-tron. 

Para mejorar la dinámica de fluidos, también se optó por 'insertar' los tiradores de las puertas en la carrocería.

Peugeot Nautilus 1997

Este prototipo costó el equivalente a algo más de medio millón de euros. Estaba propulsado por un motor V6, de 3,0 litros de cilindrada, que desarrollaba una potencia de 197 CV y un par máximo de 272 Nm.

Aunque el proyecto fue abandonado por el fabricante del león, encontramos algunos elementos del coche en modelos de producción posteriores. Por ejemplo, las llantas de aleación sirvieron de inspiración para las del 406 Coupé, o la parrilla frontal, que se reinterpretó en el facelift del RCZ.

Galería: Peugeot Nautilus 1997