Comparamos el BMW Z4 2019 con su antecesor
Las diferencias estéticas saltan a la vista...
El BMW Z4 2019, la tercera generación del roadster alemán, presenta cambios notables, en todos los apartados, frente a su antecesor. En este artículo, ahondaremos en las diferencias estéticas. Para conocerlas, nada mejor que enfrentar a ambos modelos en una comparativa fotográfica, desde todos los ángulos posibles.
Bajo mi parecer, el coche gana empaque e imagen dinámica. Comencemos el análisis de dos coches que, prácticamente, tan solo tienen en común el nombre.
Frontal
Desde esta posición, el BMW Z4 2019 únicamente hereda la parrilla de doble riñón, aunque ni siquiera la forma y el tramado interior se asemejan. El resto, faros, paragolpes y capó, resulta totalmente diferente. En general, la percepción deportiva resulta mucho más evidente en la nueva entrega, gracias principalmente a unas mayores tomas de aire. Un punto curioso son las líneas del capó, que crean un diseño original.
Tres cuartos
Todo un acierto es la adopción de salidas de aire, detrás de las ruedas delanteras, con el objetivo de refrigerar los frenos. Además de ser útiles desde el punto de vista dinámico, también resultan atractivas a la vista. Las marcadas nervaduras acentúan la imagen deportiva del conjunto, mientras que las manillas de las puertas están mejor integradas. Además, desaparece la antena, siendo sustituida por un receptor invisible.
Lateral
Desde este ángulo, es donde, quizá, ambos modelos se parezcan más. Al fin y al cabo, las proporciones son semejantes, ya que lucen un capó alargado y una zaga corta, así como un pequeño spoiler trasero, más acentuado en el Z4 2019. Da la impresión de que la cabina resulta algo más amplia, pero es algo que tendremos que comprobar montándonos en la nueva generación.
No obstante, las diferencias de estilo son palpables. Mientras que el Z4 2013 muestra líneas redondeadas, el Z4 2019 cuenta con formas más angulares y marcadas, siguiendo los últimos cánones estéticos.
Trasera
La zaga ha ganado muchos enteros. Basta ver los pilotos, bastante más estilizados y atractivos. También impactan las salidas de escape, de mayor tamaño y con forma trapezoidal. La tercera luz de freno está mucho mejor integrada y el paragolpes tiene un diseño más seductor.
Interior
El habitáculo también muestra la descomunal evolución del mundo del automóvil en pocos años. Lo analógico deja paso a lo digital, como queda comprobado en la instrumentación, en el Head-up Display y en la pantalla de la consola central, así como en el pequeño monitor de la climatización. Eso sí, los mandos para ajustar la temperatura son convencionales, algo que, sin duda, nos convence.
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