Enfrentamos al nuevo todocamino alemán con su antecesor, para que aprecies mejor las diferencias.

Como si de una tendencia cada vez más extendida se tratase, los cambios de generación entre modelos suelen traducirse en escasas modificaciones estéticas. Un patrón que suele repetirse, con frecuencia, en los todocaminos y berlinas alemanas. Un ejemplo perfecto es el nuevo BMW X5 2018, el gran SUV de la firma bávara.

Su evolución en materia de diseño es bastante ligera, aunque se beneficia de un aumento de las dimensiones, el equipamiento y tecnología de última generación, además de la nueva plataforma modular del grupo, estrenada por el Serie 7 y el más reciente, Serie 5.

Así las cosas, el nuevo X5, conocido con el código interno de G05, se comercializará a partir de noviembre de este año e incluirá interesantes novedades como los faros de LED para todas las funciones, suspensión adaptativa, tracción integral xDrive... además de una serie de cambios que queremos poner de relieve en este artículo, enfrentando ambas generaciones.

Un frontal más vanguardista 

Si nos fijamos en la parte delantera del vehículo, el nuevo BMW X5 2018 evidencia una evolución en los códigos de diseño del anterior X5 de 2013. La parrilla crece de tamaño y añade unas lamas verticales cromadas de nuevo formato. Las ópticas principales también modifican su apariencia y ahora pueden equipar la tecnología láser del fabricante alemán. También cambian los faros antiniebla, que ya no son circulares y ahora están ubicados encima de las tomas de aire frontales.

Las inscripciones que identifican a cada versión han sido ubicadas, por primera vez, en la parte inferior del portón, al tiempo que los reflectores traseros ocupan una posición más elevada y las colas de escape integradas en el paradores también dibujan una nueva forma.

BMW X5 2013
BMW X5 2018

Apariencia más estilizada y deportiva

Lo primero que llama la atención del nuevo SUV alemán es su nueva línea de cintura. Nace de la parte alta de la zaga y va descendiendo paulatinamente, reforzando una carrocería con cierto aire de cuña. Tampoco debemos dejar pasar la presencia de unas enormes llantas de aleación de 22 pulgadas.

Obviamente, los pasos de rueda han sido redibujados para albergar neumáticos de gran tamaño. Eso sí, las puertas y la forma de las ventanillas no varían en exceso, a pesar de que el nuevo X5 es casi 5,0 centímetros más largo y que cuenta con casi 3,0 centímetros extra de distancia entre ejes.

BMW X5 2013
BMW X5 2018

La instrumentación digital hace su debut

En el interior, los cambios más importantes los apreciamos en el salpicadero, el diseño de los paneles de las puertas, la consola central y la instrumentación, por primera vez, digital para el SUV alemán. Denominada por la marca BMW Live Cockpit Professional, combina el tablero de instrumentos con la pantalla central del sistema multimedia de 12,3 pulgadas, ahora perfectamente integrada en la parte alta del salpicadero. Los mandos para controlar el sistema de climatización se encuentran agrupados en un panel horizontal, justo por debajo de los aireadores centrales del salpicadero.

BMW X5 2013
BMW X5 2018

BMW X5 2018 vs. BMW X5 2013: los datos técnicos

Modelo BMW X5 xDrive30d (2018) BMW X5 xDrive30d (2013)
Longitud  4.922 milímetros  4.886 milímetros
Anchura  2.004 milímetros  1.938 milímetros
Altura  1.745 milímetros  1.762 milímetros
Batalla  2.975 milímetros  2.933 milímetros
Peso  2.110 kilos  2.070 kilos
Potenza  265 CV  258 CV
Par motor  620 Nm  560 Nm
Velocidad máxima  230 km/h  230 km/h
Aceleración 0-100 km/h  6,5 segundos  6,8 segundos
Consumo mixto  6,0 l/100 km

 5,9 l/100 km

BMW X5 2013
BMW X5 2018

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