No sabemos cómo calificar a este juguete.

Muchas niñas sueñan con tener el Ford Mustang de Barbie, pero unos 'locos' han tenido la genial idea de acoplar el motor de una Honda CRF 230 al coche de juguete y convertirlo en un kart muy poco ortodoxo. Eso sí, el color exterior rosa se mantiene para crear un contraste entre estética y prestaciones bastante extremo.    

Lógicamente, el trabajo supuso mucho más que acoplar la mecánica en el coche, aunque solo tardaron cuatro días. Primero, los 'ingenieros' encontraron un chasis de kart usado, que cortaron para encajarlo en el juguete. A continuación, soldaron los soportes del motor en la parte delantera, para mejorar la distribución del peso. Por último, instalaron el propulsor de 240 cm3.   

Otros juguetes realmente únicos:

 

En el vídeo puedes ver la absoluta locura creada por Gring Hard Plumbing Co. Como puedes comprobar, el coche es muy rápido y precisa de buenas manos para controlarlo. No en vano, debido a la corta distancia entre ejes, es un vehículo muy nervioso. De hecho, el piloto sufre un espectacular trompo, quedándose a unos centímetros del borde de un acantilado... Después de ese pequeño susto, los creadores del Barbie Mustang deciden apagarlo y meterlo en un pick-up. 

La verdad es que el vehículo resulta increíble, habida cuenta del motor, que se encuentra totalmente a la vista, y del poco útil alerón trasero. Desde luego, si me ofrecieran la oportunidad, aceptaría encantado conducirlo. Eso sí, en un lugar libre de peligros, como en una gran zona de estacionamiento al aire libre. 

Teniendo en cuenta la mentalidad de los estadounidenses, no es descartable que se creen más Barbie Mustang para echar unas carreras. Si no, tiempo al tiempo...  

Fuente: Grind Hard Plumbing Co, vía YouTube