Los pilotos tienen que 'sudar' la camiseta mientras conducen el vehículo por el tramo.

Por todos es sabido que la República Checa es uno de los países europeos con más naturaleza virgen que existen en la actualidad. Además de por sus históricas ciudades, su exquisita gastronomía o su excelente cerveza, a Chequia también se la conoce por una competición automovilística bastante especial. Denominada Safari Cup, se lleva a cabo con coches de radiocontrol, que se enfrentan a un enrevesado circuito de tierra, con numerosas curvas de diferente radio, saltos y algún que otro obstáculo.

Safari Cup coche de radiocontrol de rally

Safari Cup, una competición para todos los públicos 

El Road Rally Racing podríamos considerarlo como un emocionante deporte en sí mismo. La descarga de adrenalina que se produce al circular a toda velocidad por tierra, barro y asfalto, resulta casi indescriptible. De hecho, esta modalidad existe desde, aproximadamente, el año 1911 y el actual campeonato mundial de Rallycross es su máxima expresión, en el que numerosos fabricantes participan midiendo sus fuerzas.

Así las cosas, si extrapolamos esa sensación de emoción y competitividad al universo infantil, los coches de radiocontrol son capaces de reproducir esas vivencias con la misma adicción. No se trata solo de juguetes, por cierto, un poco caros. Existen pistas de carreras para coches de radiocontrol en todo el mundo, lo que nos llevaría a considerarlo como un deporte de motor, sin que haya una conducción real del vehículo, tal y como lo entendemos desde el prisma de un adulto.

Safari Cup coche de radiocontrol de rally

Entendiendo todo lo anterior, podemos comprender mucho mejor lo que expone el vídeo que acompaña a esta noticia. El piloto del coche de radiocontrol debe acompañar a su vehículo por el intrincado circuito de tierra, completando cerrados giros, saltos, puentes y salvar alguna que otra piedra. Más o menos, lo mismo a lo que un piloto de rally real se tiene que enfrentar en un tramo.

El hecho diferencial de la Safari Cup es que la persona que maneja el coche no se encuentra quieta en una tribuna desde la que domina todo el circuito y conduce el coche. En este caso, el piloto debe acompañar el movimiento del coche, a medida que avanza en el tramo de tierra, 'sudando' la camiseta como haría un piloto profesional de rallies.

Safari Cup coche de radiocontrol de rally

En el mencionado vídeo, podemos comprobar cómo los osados pilotos acompañan el zigzagueo de sus pequeñas máquinas de competición. Bien es verdad que algunos podrán tildar de agotadora esta actividad. Sin embargo, nosotros preferimos calificarla como emocionante, además de ayudarnos a afinar nuestra forma física.

Safari Cup coche de radiocontrol de rally

Asimismo, otro de los aspectos más destacados de la Safari Cup lo encontramos en el realismo de los vehículos que participan en el certamen. De esta forma, disfrutaremos de reproducciones, más o menos fieles, de míticos modelos WRC, como los Subaru Impreza WRX, Ford Focus y Mitsubishi Lancer Evolution. Y, por supuesto, si te lo estás preguntando, la marca checa por excelencia, Skoda, también tiene representación en la Safari Cup, como no podía ser menos.

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