El agente secreto más famoso del mundo cambió su tradicional Aston Martin por este deportivo de diseño futurista.

Sin duda, se trata de uno de los iconos británicos del mundo del automóvil, un ejemplo magistral de ingeniería, que fue capaz de seducir al mismísimo James Bond, el agente 007, para que dejase de conducir sus apreciados Aston Martin. Hablamos del Lotus Esprit, el buque insignia de la firma de Norfolk, capaz de girar tantas cabezas como el mejor vehículo nacido en Maranello.

El proyecto M70 fue una creación de Tony Rudd, como sucesor del conocido Lotus Elite. Tenía que ofrecer una imagen llamativa y, para conseguirla, la marca británica hizo el encargo al diseñador Giugiaro. La única petición era lograr un diseño muy avanzado. De hecho, su silueta en forma de cuña, conocida como 'papel plegado', ha conseguido perdurar en el tiempo.

Dicho esto, el máximo responsable de Lotus, Colin Chapman, se mostró decepcionado al comprobar los primeros resultados aerodinámicos y decidió detener el desarrollo del vehículo. Sin embargo, cuando pudo contemplar una copia a escala real, se convenció para volver a dar luz verde al proceso.

Lotus Esprit

Lotus Esprit, estrella del salón de Paris de 1975

En lo que Chapman no estaba dispuesto a transigir, era en el cambio de nombre del vehículo. Giugiaro propuso la denominación Kiwi. Sin embargo, todos los modelos de Lotus de la época comenzaban con la letra 'E'. Finalmente, el elegido fue Esprit y el modelo definitivo se presentó en el salón de París de 1975.

Lotus Esprit

La carrocería estaba fabricada en fibra de vidrio y, bajo ella, se escondía un resistente y ligero chasis de acero. Su silueta era tan atractiva que consiguió cautivar a todo tipo de público. Asimismo, Lotus siempre ha sido reconocida como una marca capaz de ofrecer modelos con una gran maniobrabilidad. En este sentido, el Esprit no era una excepción.

A los críticos de la época, les encantaba el aspecto del deportivo, pero centraban las quejas en su mecánica de cuatro cilindros, con solo 160 CV de potencia. Oficialmente, la marca inglesa afirmaba que era capaz de acelerar, de 0 a 100 km/h, en solo 6,8 segundos; sin embargo, la realidad es que necesitaba unos 8,0 segundos para completar esa operación.

Lotus Esprit

No obstante, la ausencia de un sonido ronco y ensordecedor, no impidió que James Bond lo utilizara como su vehículo oficial en la película 'La espía que me amó', protagonizada por Roger Moore. Así las cosas, ¿cómo persuadió Lotus a los productores de James Bond para que dejasen Aston Martin?

Un ingeniero de Lotus aparcó un prototipo del Esprit sin ningún logo identificativo, justo en frente de las oficinas de los guionistas de la productora y lo dejó allí durante todo un día. Cuando el ingeniero regresó, por la noche, los realizadores de la productora le estaban esperando para interrogarle sobre el misterioso automóvil. Sin embargo, se marchó sin decir ni una palabra. Poco después, cuando el Esprit se presentó oficialmente, los productores de la película llamaron inmediatamente a la fábrica de Lotus. El resto es historia.

Lotus Esprit

El Lotus Esprit evolucionó a lo largo de varias generaciones. La segunda surgió en 1978 con mecánicas más potentes y una edición especial, denominada Essex Turbo, que incorporaba un turbocompresor.

La tercera generación, de 1981, agregó una versión turboalimentada al catálogo, junto a la versión de acceso, con un motor de aspiración atmosférica. No obstante, en 1987, el vehículo sufrió una profunda actualización, aumentando las prestaciones, pero manteniendo su inconfundible silueta en forma de cuña.

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La cuarta y última generación del Esprit nació en 1993. Para aquel entonces, el modelo inglés ya empezaba a acusar su veteranía. Los rivales eran más rápidos y el aspecto del deportivo inglés tampoco ayudaba a diferenciarse del resto.

Los responsables de la marca añadieron una versión equipada con una mecánica V8, que le permitía acelerar, de 0 a 100 km/h, en 4,4 segundos. Un último restyling alargó la vida del modelo británico hasta el año 2004. De esta forma se cerró una etapa comercial de 28 años.

Si nos fijamos en el mercado de segunda mano, los precios actuales del Esprit siguen aumentando, aunque todavía es posible encontrar alguna unidad a un precio razonable. Un Esprit de primera generación puede alcanzar los 95.000 euros, aunque los más recientes pueden costar unos 25.000 euros.

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