Esta semana, ha pasado por la redacción el Mazda3 5p 2.0 120 CV, un compacto tan atractivo como interesante.

En otro tiempo, hablar de la categoría de los vehículos compactos era hacerlo de la más importante del mercado. Ahora, todos los segmentos han cedido terreno respecto a la fiebre SUV, que afecta a las ventas de vehículos nuevos en nuestro mercado. Sin embargo, esa tendencia en boga no debe hacer que olvidemos modelos tan interesantes como el Mazda3. Un vehículo atractivo por muchos motivos, no solo por la estética exterior del coche.

En este caso, hemos conducido la carrocería de cinco puertas asociada a la mecánica de gasolina de acceso a la gama. Hablamos, por tanto, de un propulsor atmosférico de cuatro cilindros, con 2,0 litros de cilindrada y 120 CV de potencia. Una política diametralmente opuesta a la que están siguiendo otros fabricantes, que prefieren mecánicas de baja cilindrada reforzadas con un turbocompresor.

Este propulsor está disponible tanto para la carrocería de cinco puertas, con 4,47 metros de longitud, como para el Mazda3 SportSedán, que alcanza los 4,58 metros de largo. Asimismo, el cliente puede elegir entre una caja de cambios manual de seis velocidades o una automática con convertidor de par, también con seis relaciones.

Así las cosas, en la siguiente 'Guía de compra' queremos desgranar, en siete puntos, las fortalezas del vehículo oriental, en un momento bastante complicado para las versiones alimentadas por gasóleo. Tienes la respuesta en la galería superior.

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