Si consiguiéramos juntarlos en un solo garaje, tendríamos una colección de coches deportivos y de competición bastante impresionantes

A lo largo de estos meses, hemos dado cumplida información de algunas de las mejores subastas del mundo, desde las de Monterrey hasta las de Silverstone Auctions. Eventos en los que hemos podido disfrutar con todo tipo de modelos, desde bestias de la competición hasta clásicos populares, que nos han hecho sentir fatal. Básicamente, por lo pobres que somos... y por no poder animarnos a pujar. 

Aunque podríamos hablar de cientos de modelos, nos hemos querido centrar en siete de ellos, bastante increíbles por cierto. ¿Por cuál de ellos venderías tu alma al diablo?

Renault R5 Turbo 2 Evo 1985

Ferrari Daytona Alloy de 1969

En este caso, hablamos de uno de los modelos que tienen una historia más increíble tras de sí. Una serie especial aligerada del Ferrari Daytona, pensada para la competición, vendida en Italia, exportada a Japón y perdida para siempre... hasta que ha vuelto a aparecer, donde aparecen todas las joyas: en algo parecido a un cobertizo.

Dado que solo cinco unidades recibieron el tratamiento Alloy, de los 1.200 Ferrari 365 GTB/4 Daytona, se esperaba que su precio fuera astronómico. Más, si cabe, al saber que solo este ejemplar estaba homologado para circular por carreteras abiertas al tráfico. 

Y las previsiones no fallaron, ya que se vendió por 1,8 millones de dólares (1,53 millones de euros).

Más información del Ferrari Daytona Alloy:

Renault 5 Turbo 2 Evo de 1985

Otra curiosa historia de un Renault 5 que viajó hasta Estados Unidos... para vivir una plácida vida, con pocos kilómetros y una llamativa reforma exterior, en la que se incluyeron llantas de aleación Gotti, de 15 pulgadas, y una parrilla de faros Cibie Super Oscar.

Entre los puntos a tener en cuenta, un único primer dueño, durante treinta años, y un motor con 160 CV de potencia, con apenas 29.000 kilómetros en el marcador. Además, se trata de la unidad número 117 de las 200 ensambladas, de cara a homologar el coche que compitió en el Campeonato del Mundo de Rallies. 

Su precio alcanzó los 81.000 euros. 

Renault 5 Turbo 2 Evo, más información:

Ferrari F2001 de 2001

¿A quién no le gustaría tener el coche de un Campeón del Mundo de F1 en su garaje? Sin duda, se trata de una pregunta retórica. Sobre todo, si el coche ha sido conducido por el piloto más exitoso de todos los tiempos: Michael Schumacher.

A la venta en Nueva York, esta unidad, con el chasis número 211, era realmente especial. A fin de cuentas, con este coche logró el triunfo en Mónaco y Hungría, precisamente el lugar donde cerró matemáticamente su cuarto entorchado.

¿Su precio de partida? 3,4 millones de dólares...

Descubre el F2001 de Schumacher:

Porsche 911 GT2 de 1996

De este superdeportivo podíamos decir muchas cosas. Pero nos quedaremos con una: el Porsche 911 GT2 nació como la versión de competición del Porsche 911 Turbo de la época. Frente a él, prescindía de la tracción total, lo que le permitía ser más ligero y eficaz en circuito.

Respecto a su motor, optaba por una mecánica 3.6 biturbo de gasolina, con arquitectura seis cilindros bóxer y 430 CV de potencia. Una cifra que le permitía lucir unas prestaciones estratosféricas... solo aptas para auténticos pilotos. De hecho, esta unidad se accidentó en el trazado de Nürburgring...

Tras ser reparado por completo, se vendió por casi 850.000 euros.  

Lancia Delta Integrale Grupo A de 1990

En toda buena colección de coches no puede faltar un modelo de rallies, ¿verdad? Para ocupar ese puesto, te proponemos un icono de la competición, el Lancia Delta Integrale, con el que Juha Kankkunen compitió en la temporada 1990. De hecho, con este número de chasis, terminó en quinta posición en el Rally de los 1000 Lagos, cuarto en el Rally de San Remo y décimo en el Rally RAC.

¿Su precio? Pues 250.000 euros de nada... casi el doble de la puja inicial. 

Peugeot 205 T16 de 1985

En el caso de este deportivo de los años ochenta, se juntan varios factores que hicieron que su precio creciera como la espuma. Para empezar, se fabricó en una serie limitada, a 200 unidades, que sirvió para homologar uno de los coches más exitosos del Grupo B. Segundo, se trata de uno de los Peugeot más icónicos de toda la historia. Y tercero, apenas tenía 248 kilómetros en el contador, en el momento de su venta. 

Respecto al motor turboalimentado de gasolina, anuncia 1,8 litros y 200 CV, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,0 segundos y de alcanzar 210 km/h.

Por supuesto, superó con claridad los 300.000 euros.

Porsche 935 de 1977 (y furgoneta de asistencia)

En este caso, la puja fue doble... ya que incluía un fantástico Porsche 935 de competición (un carreras-cliente de la temporada 1977) y su furgoneta de asistencia, una increíble Volkswagen T2, que solo se utilizó en tres carreras. La verdad, no estoy seguro de cuál de los dos llama más la atención...

Como era de esperar, el precio del lote superó los 400.000 euros. 

Porsche 935 a subasta