Prueba Volkswagen up! TSI 2017: ciudadano ejemplar

Al ver de cerca al Volkswagen up! 2017, lo primero que se te pasa por la cabeza es que estás frente a otro coche urbano. Uno más de los muchos que pueblan los concesionarios de nuestro país. Sin embargo, tras ponerlo a prueba, he vuelto a recordar que el pequeño modelo alemán es toda una caja de sorpresas. 

A fin de cuentas, bajo una carrocería de apenas 3,60 metros de largo, 1,64 de ancho y 1,50 de alto, esconde un interesante motor turboalimentado de gasolina. Además, aunque se trata de todo un veterano de nuestro mercado, lanzado allá por 2011, el último restyling, llevado a cabo a comienzos del pasado año, le mantiene plenamente vigente. 

 

Volkswagen up! 2017: múltiples combinaciones

Hermano gemelo de los SEAT Mii y Skoda Citigo, el urbano alemán ofrece multitud de opciones de personalización: carrocería de tres y cinco puertas, tres acabados, diez pinturas exteriores, llantas de aleación de distinto tamaño y medida, doce combinaciones de color entre carrocería, techo y retrovisores... De este modo, resulta difícil encontrar dos up! iguales, aunque es cierto que nuestra unidad no es el mejor ejemplo.

Dicho esto, por dentro, sigue siendo tan minimalista como siempre, aunque creo que está bien resuelto. A fin de cuentas, la calidad es correcta y la imagen, aunque veterana, sigue enganchando. Además, cuenta con elementos que hacen bastante más cómoda la vida a bordo, como el nuevo sistema de audio, el soporte para smartphone o los asientos delanteros calefactables; una opci...