Primera prueba Suzuki Swift 2024: el valor de lo tradicional
Fiel a sí mismo, el utilitario japonés sigue siendo un coche que te facilita el quehacer diario, sobre todo con la etiqueta Eco.
Mientras que otros coches se ven obligados a reinventarse para no caer en el olvido (frente a los SUV, principalmente), el Suzuki Swift es casi una marca en sí mismo y los clientes lo siguen valorando por lo que es: un utilitario convencional y asequible que te facilita la vida urbana y los recorridos del día a día.
Por eso, esta cuarta generación (como vehículo global) más bien podría parecer un restyling, porque incluso conserva la plataforma Heartect y el diseño no ha experimentado un cambio total, ni mucho menos. En cualquier caso, aquí lo importante es que puedes tener un coche nuevo por 18.500 euros sin recurrir a la financiación. Ya no hay gangas, pero parece que, por fin, se van desinflado poco a poco esos precios desorbitados.
El Suzuki Swift 2024, en cinco puntos clave:
Galería: Suzuki Swift 2024, test y opinión
Diseño
Como decía, puede que te cueste diferenciar la tercera de la cuarta entrega del Swift porque tampoco ha habido cambios en las dimensiones. Así, el representante de Suzuki continúa sin llegar a los 4 metros de largo (3,86) como sí han hecho muchos de sus rivales europeos.
Destacan a la vista el capó sobredimensionado, la parrilla negra y las luces diurnas en forma de 'L'. Por cierto, las ópticas de LED son de serie. Me parece una muy buena idea que la cuatro combinaciones bicolor disponibles se puedan adquirir desde el acabado más básico, el S1, para facilitar su adquisición. Además, el coche se puede personalizar con adhesivos dentro de la gama de accesorios.
Las llantas pueden ser de 15 pulgadas (acero) y de 16 (aleación convencional y pulidas). Como elementos mejorables, hay sólo tambores traseros, con los que el tacto del pedal del freno peca por ser algo blando, y tampoco nos gusta que la antena no esté integrada en la carrocería, pues es fácil de robar y nos obligar a quitarla y guardarla.
Interior
La cabina está puesta más al día con una nueva pantalla central de 9 pulgadas orientada al conductor y, sobre todo, con la vinculación inalámbrica de los protocolos Android Auto y Apple CarPlay (todo de serie), algo que agradecerán especialmente los más jóvenes, uno de los clientes más importantes de este coche.
El navegador también se incluye de fábrica, mientras que el climatizador automático, con formato digital, sólo está disponible en el acabado más exclusivo, el S3. Como es propio de los vehículos japoneses, los materiales tienen un tacto duro, pero creo que pueden durar bien durante bastante tiempo.
Tampoco nos sorprende en un vehículo asiático asequible la instrumentación analógica (con un pequeño display central de 4,2 pulgadas entre las esferas) ni el freno de estacionamiento por palanca, así como la ausencia de un plafón de luz para las plazas traseras. Igualmente, los asientos están poco trabajados desde el punto de vista ergonómico, si bien no se tarda en adoptar la postura deseada al volante. Los huecos portaobjetos están muy bien repartidos.
El espacio trasero no está nada mal para la longitud del vehículo, aunque da para adultos de talla media como mucho. Por su parte, el maletero de 265 litros está pensado principalmente para dar solución a las necesidades diarias (bolsas de compra, mochilas...) que para plantear un largo viaje. Por ejemplo, el del Skoda Fabia llega a 380 litros.
Mecánica
El Swift 2024 sólo está disponible con una mecánica atmosférica de gasolina, con 1,2 litros, tres cilindros y 82 CV, vinculada a un sistema de hibridación ligera con batería de 12V. Por lo tanto, toda la gama cuenta con la cada vez más ansiada etiqueta Eco.
El propulsor puede asociarse a una caja manual de cinco velocidades o a otra automática con variador continuo (CVT) con levas y siete etapas. Además, el Swift es el único utilitario que también dispone de una versión 4x4, sólo con caja manual y para el acabado intermedio S2, por 21.700 euros. Esta opción con un acoplamiento viscoso tiene una mayor altura libre al suelo y, entre los accesorios, puede equipar neumáticos más preparados para el campo.
Volviendo al motor, su funcionamiento me pareció realmente agradable, pues se sirve de unos desarrollos de cambio más bien cortos para moverse en regímenes intermedios y presentar así una buena cara. Bien es cierto que no tuvimos que afrontar grandes desniveles en esta primera prueba (prácticamente al 100% por secundarias), pero en ningún momento lo notamos sin una grave falta de fuerza.
Las prestaciones oficiales son las que son (0 a 100 en 12,5 s y 165 km/h de velocidad punta), pero jugando bien con el cambio creemos que esta mecánica se puede aprovechar realmente bien. Curiosamente, la versión manual no vibraba al ralentí, cosa que sí sucedía en el Swift automático.
En cuanto al consumo, chapó, pues marcamos 4,5 litros cada 100 km en este test interurbano sin ser mimosos con el acelerador. El coche no incluye un programa Eco, pero ni falta que le hace.
En marcha
Es evidente que el Swift es un coche hecho para la ciudad y los alrededores, pero su chasis le permite perfectamente 'darse un garbeo' fuera de la urbe con total solvencia. De hecho, hay mimbres suficientes para una variante Sport (¿se ha notado mucho mi petición a Suzuki?).
El coche responde muy bien a las órdenes que le damos con el volante y es muy sencillo de llevar por curvas. De hecho, es el agarre lateral de los neumáticos el que pone el límite en este punto porque el vehículo en sí no sufre falta de dinamismo, ni mucho menos.
Es más, el Swift está claramente por debajo de los mil kilos en vacío, a pesar de los nuevos asistentes a la conducción, y el tacto de la palanca manual resulta muy certero. Como contrapunto, el sonido aerodinámico no está muy bien aislado y parece que el coche es algo sensible al viento lateral, aunque no lo puedo afirmar rotundamente.
Si estás pensando en el cambio CVT, las levas permiten modular el régimen de giro, algo que es siempre interesante para ganar en confort y silencio de marcha. No lo probamos en un terreno exigente, con cuestas y repechos, así que más allá de su suavidad, no podemos decir gran cosa sobre él.
Equipamiento y precio
Los acabados del Swift 2024 se dividen en S1, S2 y S3. El básico incluye el paquete de ayudas a la conducción, en el que se estrenan el mantenimiento de carril y la alerta por cansancio del conductor. También vienen de fábrica el control de crucero adaptativo, los sensores de aparcamiento traseros, la cámara posterior, el arranque sin llave o el sensor de alumbrado.
Las tarifas se inician en 18.500 euros con el descuento directo incluido de 1.600 euros. Si financias la compra, hay que añadir mil euros más de rebaja. A continuación tienes la gama al completo que se va, como máximo, a los 22.600 euros, una cifra nada elevada.
Precios Suzuki Swift 2024:
| Versión | Potencia | Precio |
| S1 | 82 CV | 18.500 euros |
| S2 | 82 CV | 20.200 euros |
| S2 Automático | 82 CV | 21.700 euros |
| S2 4WD | 82 CV | 21.700 euros |
| S3 | 82 CV | 21.100 euros |
| S3 Automático | 82 CV | 22.600 euros |
Galería: Suzuki Swift 2024, primera prueba
Suzuki Swift S3
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