El modelo Premium alemán, equipado con la mecánica turbodiésel de acceso, lo tiene todo para triunfar.

Mercedes-Benz lleva unos años centrada en cambiar la imagen de sus modelos y lo está consiguiendo plenamente. Antaño acusada de unos diseños demasiado sobrios, en la actualidad, la marca alemana ha apostado por un diseño moderno y deportivo, como se plasma en un modelo como el Clase C, la berlina media Premium. Probamos la versión turbodiésel de acceso, para contarte sus secretos.

Lo primero que debemos decir es que la actualización que estás viendo data del otoño pasado y que retocó la silueta y algunos elementos técnicos de la generación estrenada en 2014. De esta forma, el modelo alemán ahora disfruta de modernas ayudas electrónicas a la conducción, tecnología multimedia de vanguardia y una renovada y eficiente oferta mecánica.

Galería: Mercedes-Benz C 200 d prueba

Respecto a las dimensiones, poco ha cambiado respecto a la generación anterior. De esta forma, la longitud de la carrocería alcanza los 4,69 metros, por 1,81 de anchura y 1,44 metros de altura. Unas cifras que lo ubican en la media de la categoría. Respecto a la capacidad de carga de la berlina germana, los 455 litros que anuncia parecen una cantidad razonable para dar servicio a cinco ocupantes.

 

Pasamos al plano estético y lo primero que debo puntualizar es que nuestra unidad de pruebas está equipada con el paquete AMG Line exterior, el paquete interior Avantgarde (2.861 euros) y la pintura metalizada designo rojo jacinto (1.519 euros).

De modo que ya tienes pistas para entender la esbelta figura del modelo alemán. Las llantas de aleación AMG de 18 pulgadas (incluidas en el paquete AMG) y el techo solar panorámico (2.353 euros) completan una silueta que no invita a pensar que estemos ante la versión de acceso a la oferta de ciclo diésel.

Otros detalles de estilo, que llaman la atención, son las ópticas principales LED High Performance, de serie, la parrilla ajedrezada, con el gran logotipo de la marca ubicado en el medio, o el difusor trasero, que acoge dos colas de escape simuladas, con elegantes cromados incluidos. Como verás, ahora el Clase C de Mercedes-Benz puede ser de todo, menos sobrio y 'sosaina'.

Mercedes-Benz C 200 d prueba

Una tendencia que también apreciamos en el interior, donde nos encontramos con un cuadro de instrumentos digital opcional, de 12,2 pulgadas, con un atractivo diseño. A su lado, la pantalla flotante del sistema de infoentretenimiento, con un tamaño de 10,25 pulgadas (paquete Avantgarde interior) y el panel táctil de control del sistema multimedia refuerzan esa sensación de estar ante un vehículo de vanguardia.

Mercedes-Benz C 200 d prueba

Por supuesto, hablamos de un vehículo Premium, que no está dispuesto a renunciar a detalles exclusivos como la tapicería en símil de cuero ARTICO, las alfombrillas específicas AMG o la regulación eléctrica de los asientos delanteros. Obviamente, como suele ser norma en la casa de la estrella, el catálogo de accesorios es abrumador, con una oferta capaz de satisfacer las demandas de los clientes más exigentes.

Mercedes-Benz C 200 d prueba
Mercedes-Benz C 200 d prueba

Llegamos a otro de los apartados novedosos del vehículo germano. Se trata del nuevo motor turbodiésel, con una cilindrada de 1,6 litros y arquitectura de cuatro cilindros. Pertenece a la familia de propulsores OM 654 (en su variante OM 654 D16, para ser exactos), que sustituye a los antiguos OM 651.

En nuestro caso, desarrolla una potencia de 160 CV a 3.800 vueltas, con un par motor de 360 Nm entre 1.600 y 2.600 rpm. Unos valores bastante razonables, para tratarse de la versión de acceso, como ya he mencionado, y que mueven con bastante soltura y eficacia un conjunto que pesa 1.490 kilos. Asimismo, la fuerza del motor se envía a las ruedas del eje trasero.

Mercedes-Benz C 200 d prueba

El socio obligatorio del nuevo propulsor es la caja de cambios automática con convertidor de par 9G-TRONIC, con nueve velocidades. No es excesivamente rápida, pero destaca por la suavidad de funcionamiento, así como por la buena respuesta de las levas, ubicadas tras el volante, con las que podremos darnos alguna 'alegría', al decidir explorar los límites del vehículo; aunque ya te adelanto que a este Mercedes-Benz le van mejor los ritmos medios y constantes.

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En el capítulo de las prestaciones, el C 200 d se defiende de manera digna, con una velocidad máxima de 226 km/h y un tiempo de 7,9 segundos en pasar de 0 a 100. Obviamente, aquellos clientes que necesiten un motor más enérgico, deben elegir el C 220 d, con 194 CV, aunque con un significativo aumento en el precio... y en los consumos.

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En materia de eficiencia energética, el C 200 d presume de un consumo medio de 5,2 litros cada 100 kilómetros, en ciclo de homologación WLTP. Una cantidad que, en el uso diario, se puede reproducir sin mucho esfuerzo. Aunque lo normal es moverse alrededor de los 5,7 litros cada 100 kilómetros en un uso medio, alternando ciudad con carreteras de circunvalación.

De esta forma, si tenemos en cuenta los 66 litros del depósito de combustible, la autonomía teórica del C 200 d supera ampliamente los 1.200 kilómetros. Con este argumento, comprenderás que hablamos de una berlina pensada para enfrentarse a largas escapadas.

Mercedes-Benz C 200 d prueba

Aunque el C 200 d es una elección perfecta para utilizarlo a diario, de camino al trabajo o para los desplazamientos familiares, no obstante, el mejor escenario para sacarle todo su jugo serán las amplias autopistas, bien asfaltadas, camino de nuestro destino vacacional o de fin de semana.

Como te adelantaba, este Mercedes-Benz es un corredor de fondo, más que un velocista, y durante el viaje se encarga de agasajar, tanto al conductor como a los ocupantes.

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Al primero, mediante un puesto de conducción muy confortable, que disfruta de una buena visibilidad. Todo queda a mano y el manejo de las diferentes funciones se produce de una forma lógica, lo que nos posibilita no apartar la vista de la carretera en ningún momento. 

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La suspensión de serie ofrece un equilibrado balance entre firmeza y comodidad, algo que apreciarán, sobre todo, los ocupantes de las plazas traseras. Eso sí, aquellos conductores que necesiten un plus en este sentido, pueden optar por la suspensión neumática AIR BODY CONTROL (1.863 euros), con la que conocerán una nueva dimensión en términos de confort. 

Mercedes-Benz C 200 d prueba

Así las cosas, el conjunto de dirección, motor, chasis y caja de cambios consigue que el C 200 d sea una de las berlinas Premium más interesantes del momento. Su moderna y eficiente mecánica turbodiésel, a pesar de su reducida cilindrada, cumple de sobra con lo esperado.

Es cierto que con los modos más dinámicos del control dinámico de la conducción DYNAMIC SELECT, llamados Sport y Sport+, podemos echar en falta algo de picante, pero salvo por este pequeño detalle, tanto en los programas Eco, Comfort e Individual, la sensación general será de satisfacción plena.

Mercedes-Benz C 200 d prueba

Por último, antes de mencionar el precio, déjame que haga mención, aunque sea de pasada, a la enorme carga tecnológica que puede albergar el modelo alemán. Al margen de lo ya comentado, de serie, equipa ayudas electrónicas a la conducción como el control de velocidad TEMPOMAT con limitador, la cámara trasera de ayuda al estacionamiento o el asistente de luz de carretera, así como otros elementos de comodidad tales como el arranque por botón KEYLESS-GO, el climatizador automático bizona THERMATIC, el filtro de habitáculo de carbón activo o el equipo multimedia con pantalla digital táctil de 7,0 pulgadas.

Mercedes-Benz C 200 d prueba

El precio de partida de este convincente C 200 d es de 42.425 euros, aunque si sumas todos los extras que equipa nuestra unidad de pruebas, rondarás los 50.000 euros sin grandes esfuerzos. Es cierto que es un desembolso importante, pero a cambio tendrás una berlina moderna, atractiva, eficiente y repleta de tecnología... para unos cuantos años. Disfrútala.

Mercedes-Benz C 200 d

Motor Diésel, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.598 cm³
Potencia 160 CV a 3.800 rpm / 360 Nm entre 1.600 y 2.600 Nm
Caja de cambios Automática con convertidor de par 9G-TRONIC, 9 velocidades
0-100 km/h 7,9 s
Velocidad máxima 226 km/h
Consumo 5,2 l/100 km
Tracción Trasera
Peso en vacío 1.490 kilos
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 455 l
Precio base 42.425 euros