Por si no consideras suficientemente exclusivo un X5...

Al montarme en el BMW X6 2020, la tercera generación del SUV alemán, me pregunto lo mismo que cuando lo hice en el X5 2019: ¿qué se puede mejorar en un coche así, cuando el anterior ya iba como la seda? En esta prueba, mi intención es contarte esos puntos reforzados que apuntalan un todocamino para gente poco discreta.  

Personalmente, me gusta que un coche genere un debate estético y lo cierto es que este vehículo protagoniza uno en el apartado del diseño, sobre todo en lo concerniente a la zaga. Algunos la consideran demasiado voluminosa y pensada para clientes como el americano o el chino, mientras otros sí consideran que casa con el gusto de los conductores europeos. 

Galería: BMW X6 xDrive30d 2020, prueba

Por no hablar de la enorme parrilla (nos tenemos que ir acostumbrando), unida por un marco cromado y que, opcionalmente, puede iluminarse al abrir y cerrar el vehículo, e incluso durante la conducción. Te guste o no el X6 2020, resulta imponente a su paso. 

Normal, si tenemos en cuenta su silueta coupé, igual de marcada que en las anteriores entregas, y las descomunales dimensiones exteriores, 4,94 metros de longitud, 2,00 de anchura y 1,69 de altura, complementadas por una distancia entre ejes de 2,97 metros y un amplio maletero de 580 litros (1.530 con los asientos traseros abatidos). 

A pesar de su fisonomía, pocos peros hay se pueden poner a la habitabilidad trasera, salvo que seas especialmente alto. Dos adultos de talla media caben perfectamente y tienen distancia suficiente con el techo para que no aparezca una ligera sensación de claustrofobia. En cuanto al espacio de carga, ofrece algo menos de capacidad que sus rivales directos, pero no supone una gran diferencia.

Como habrás imaginado, comparte diseño interior con el del X5 y eso significa calidad a raudales, mezclada con una buena ergonomía. De hecho, para activar el sistema de conducción semiautónoma Driving Assistant, que funciona magníficamente bien, basta con pulsar un único botón en el volante multifunción.

La instrumentación y el sistema de infoentretenimiento, dotado de un asistente digital inteligente, son visibles a través de dos pantallas, mientras que la climatización se gobierna como nos gusta, mediante mandos táctiles. 

 

Quizá a alguien le resulte paradójico, pero el BMW X6 2020 es más campero que nunca, ya que estrena el paquete Off-Road, tomado del X5. Dispone de cuatro programas, xSnow, xGravel, xSand y xRocks, con los que varía el funcionamiento de diversos parámetros para optimizar la motricidad sobre diferentes terrenos. 

Este pack viene vinculado a la suspensión neumática (la altura varía un margen de 80 milímetros) y a un diferencial trasero bloqueable de forma automática, que trabaja junto con el sistema de tracción total xDrive. Este esquema no solo viene de perlas en el campo, sino también a la hora de darnos alegrías sobre el asfalto.  

BMW X6 xDrive30d 2020, prueba

Teniendo en cuenta el perfil tan bajo de los neumáticos, no quisimos arriesgar demasiado por caminos y pistas, pero ahí está esa tecnología para quien la quiera aprovechar habitualmente. De lo que sí nos beneficiamos fue de los faros BMW Laserlight, dotados con tecnología láser como apoyo a las luces largas, que crean un campo de iluminación realmente amplio y nítido. 

El motor de la versión xDrive30d, la de acceso a la gama turbodiésel, lo probamos en el propio X5 y volvemos a comprobar que responde con mucha energía desde cualquier régimen y, a pesar de que el coche supera las dos toneladas de peso, mueve con soltura el conjunto, hasta el punto de completar adelantamientos y ganar velocidad sin grandes esfuerzos.

BMW X6 xDrive30d 2020, prueba
BMW X6 xDrive30d 2020, prueba

Sin duda, este bloque de 3,0 litros y seis cilindros en línea, con 265 CV y 620 Nm, suena grave y hace muy buenas migas con la transmisión automática con convertidor de par Steptronic, de ocho velocidades y levas tras el volante.

¿Y el consumo? En el entorno de los 8,0-8,5 litros cada 100 kilómetros. No está nada mal, teniendo en cuenta las prestaciones que puede otorgar al X6: aceleración de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y una velocidad máxima de 230 km/h. Está claro, hay versiones más potentes, pero son para los conductores más sibaritas y exigentes.    

BMW X6 xDrive30d 2020, prueba

Dinámicamente hablando, el BMW X6 2020 ofrece un tacto inusual, por agradable y preciso, para un coche con sus dimensiones y su peso. Apoyado en un sistema de dirección a las cuatro ruedas, opcional, y en unos anchísimos neumáticos (315 milímetros los traseros), el SUV germano no reproduce movimientos aparatosos y se muestra efectivo, incluso en curvas lentas. 

En este punto, no es comparable a una berlina, pese a lo cual se puede viajar muy rápido y teniendo una elevada sensación de control. Además, el control dinámico de la conducción Driving Experience Control permite personalizar diferentes variables, como la dirección, la suspensión o la respuesta del motor, de forma individual al gusto del conductor. Los cambios sí son palpables, aunque nunca extremos.

BMW X6 xDrive30d 2020, prueba
BMW X6 xDrive30d 2020, prueba

Asimismo, el coche puede equipar la dirección activa integral, de desmultiplicación variable, y las estabilizadoras activas, para conformar un SUV que otorga sensaciones más propias de modelos de mucho menor tamaño. ¡Parece un reto a la física!   

Huelga decir que es un coche en el que la velocidad percibida es inferior a la real, por lo que conviene prestar atención al velocímetro, o al Head-up Display, en cómodos desplazamientos por vías de primer orden y, sobre todo, por las carreteras secundarias. 

BMW X6 xDrive30d 2020, prueba

El BMW X6 2020, que se fabrica en la ciudad estadounidense de Spartanburg (Carolina del Sur), es unos 7.000 euros más caro que el X5 equivalente. En este caso, el xDrive30d cuesta 83.000 euros, frente a los 76.000 de su 'hermano'.

Si empiezas a sumar los interesantes extras que dispone, el montante puede acercarse e incluso superar los 100.000 euros, tal y como sucede también en el propio X5. A cambio, sabes que vas a recibir muchas miradas en todos tus trayectos. Si tienes vena narcisista, no hace falta que te diga cuál de los dos debes elegir...   

Por cierto, ¿sabes que BMW está desarrollando un X8? La fiebre por los SUV está llegando a niveles casi surrealistas, pero la demanda es la que es, así que permaneceremos atentos. 

BMW X6 xDrive30d

Motor Diésel, seis cilindros en línea, turboalimentado, 2.993 cm³
Potencia 265 CV a 4.000 rpm / 620 Nm entre 2.000 y 2.500 rpm
Caja de cambios Automática con convertidor de par Steptronic, 8 velocidades
0-100 km/h 6,5 s
Velocidad máxima 230 km/h
Consumo 7,5 l/100 km
Tracción Integral xDrive
Peso en vacío 2.110 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 580 l
Precio base 83.000 euros