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El camuflaje de Mercedes en el nuevo AMG G63 Cabriolet es un ejercicio inútil

¿Qué es exactamente lo que se supone que debe ocultar ese disfraz?

The teaser for the Mercedes-AMG G 63 Cabriolet
Foto: Mercedes-Benz

Cabría pensar que, tras décadas en el mercado, los compradores adinerados acabarían cansándose de la Clase G de Mercedes Benzy se decantarían por otro modelo. Sin embargo, este venerable todoterreno va mejor que nunca, y sus ventas alcanzaron un récord el año pasado, con 49.700 Geländewagen entregados a clientes de todo el mundo.

Aunque en sus orígenes se derivó de un vehículo militar, hoy en día la Clase G de Mercede-Benz es más bien un símbolo de estatus, pero sus capacidades todoterreno siguen intactas y eso los clientes lo saben.

De cara al futuro, 2027 marcará el regreso de uno de los favoritos de los aficionados: el Clase G Cabriolet. Aunque Mercedes-Benz lleva tiempo dando pistas sobre la versión descapotable, poco podíamos imaginar que volvería como un modelo AMG de alto rendimiento.

Antes de su inminente debut, el AMG G63, con espacio ilimitado para la cabeza, aparece en estas imágenes que, a modo de avance, prácticamente revelan el vehículo al completo. Sí, hay algo de camuflaje aquí y allá, pero ¿realmente oculta algo?

Aunque algunos esperaban que el Clase G Cabriolet regresara con una distancia entre ejes más corta y solo dos puertas, las imágenes oficiales dejan claro que Mercedes-Benz recupera la versión descapotable como un W465 con techo de lona plegable eléctricamente. La rueda de repuesto sigue en su sitio e incorpora ahora la tercera luz de freno obligatoria, ya que la mitad superior de la puerta trasera, donde normalmente se ubicaría, se ha recortado para dejar espacio al techo plegado.

 

Entre la rueda de repuesto y el techo plegado, la visibilidad trasera no parece ser muy buena, pero es un sacrificio que los compradores adinerados probablemente estarán encantados de hacer. ¿Cómo de adinerados? El AMG G63 de serie de 2027 ya tiene un precio inicial de 221.870 euros sin opciones, y todo apunta a que el Cabriolet tendrá un sobreprecio considerable. 

El nuevo AMG G63 Cabriolet parece contar con un techo totalmente automático, ya que no se ve a nadie en el asiento del conductor cuando se baja el techo. Anteriormente, el conductor tenía que soltar manualmente un par de pestillos situados detrás de los parasoles antes de utilizar un interruptor para subir o bajar el techo. Aún no está claro si será posible accionar el techo mientras el vehículo está en movimiento, aunque imaginamos que se limitaría a velocidades muy reducidas.

Es probable que Mercedes-Benz desvele por completo el AMG G63 Cabriolet en los próximos días o semanas, antes de que Magna Steyr comience la producción en Graz (Austria), donde se fabrica el Clase G estándar desde 1979.

 

 

Galería: The teaser for the Mercedes-AMG G 63 Cabriolet