Los fabricantes chinos de automóviles están decididos a escalar posiciones en las listas de ventas europeas y, mientras la Comisión Europea investiga supuestas subvenciones estatales que mantendrían bajos los precios de esos coches en el Viejo Continente, cada vez son más los fabricantes que dicen estar interesados en abrir plantas en nuestro territorio.

A finales de 2023, BYD anunció la construcción de una fábrica en Hungría (su primera en Europa) y le gustaría abrir otra. Asimismo, se sabe que el Ejecutivo italiano negocia con Chery Auto la posibilidad de que la compañía produzca en su país e incluso Dongfeng Motor estaría interesada en fabricar allí.

Chery ya da por hecha la apertura de su primer centro de producción europeo en España (en la antigua planta de Nissan en Barcelona) y la estatal SAIC Motor sigue buscando una planta de ensamblaje europea, mientras anuncia que MG abrirá su segundo centro europeo de piezas en Francia para el verano.

Great Wall Motor ya se planteó el año pasado ubicar su primera planta europea en Alemania, Hungría o la República Checa, pero de momento no hay noticias.

Inicio en España y Hungría

La china Chery Auto ha firmado un acuerdo de empresa conjunta con la española EV Motors para producir coches en su primera planta de Europa. Los coches se fabricarán a finales de año en la planta española de Barcelona que dejó la japonesa Nissan.

Chery Tiggo 7

Chery Tiggo 7

El acuerdo forma parte de un ambicioso plan puesto en marcha en 2020 por España, el segundo país productor de automóviles de Europa después de Alemania, para atraer empresas que produzcan vehículos eléctricos y baterías utilizando los fondos de ayuda a la pandemia de la Unión Europea.

Chery, socio menor de la empresa conjunta, será el primero en empezar a producir sus vehículos Omoda en la planta española, mientras que EV Motors, accionista mayoritario, fabricará sus vehículos a partir del cuarto trimestre (el objetivo para 2029 es ensamblar 150.000 vehículos al año).

Los coches de BYD se fabricarán en Szeged (Hungría), en una nueva planta que se estima que estará operativa en tres años y que será la segunda de BYD tras la de Komarom, inaugurada en 2016 y dedicada a la producción de eBuses. Según la firma de análisis Bernstein, la nueva fábrica podría tener un volumen de 200.000 coches al año, tanto eléctricos como híbridos enchufables.

BYD Gaviota

BYD Seagull

Como nos dijo Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD Company Limited y presidenta de BYD Europa, en el Salón del Automóvil de Pekín, el grupo tiene la intención de poner en marcha otra fábrica en Europa, incluso dos.

Geely también está decidida a producir coches en Europa, se supone que lo hará en Polonia, pero el nuevo Gobierno debe confirmar o rechazar su apoyo al plan del fabricante chino y lo hará antes del verano.

No sólo coches, también baterías chinas

Los coches chinos también podrían fabricarse pronto en Italia. Como se preveía, el gobierno de Meloni está negociando con Chery Auto y Dongfeng Motor también estaría interesada en producir en ese país. Mientras tanto, los gigantes chinos de las baterías también miran a Europa.

Dongfeng eπ 007

Dongfeng eπ 007

El CEO de CATL, Zeng Yuqun, ha admitido que está interesado en invertir en el Viejo Continente, pero mucho dependerá de los aranceles a los coches eléctricos chinos que Europa baraja para julio de 2024.

Batería CATL en el Salón del Automóvil de Múnich 2023

Batería CATL en el Salón del Automóvil de Múnich 2023

Mientras, al otro lado del Atlántico, Estados Unidos presiona a México para frenar la expansión china. Por ahora, se han cerrado las puertas a nuevas plantas chinas, pero ¿por cuánto tiempo más?