Lo que ves es un Ford Mustang como ningún otro. También porque es 'italiano'. Concebido por el estudio milanés BorromeodeSilva (también conocido por su colaboración con marcas como Automobili Amos y Eccentrica), se llama STL-1 y se producirá en una edición muy limitada.

De hecho, el primer ejemplar ni siquiera se venderá, ya que se expondrá en el propio estudio. Los demás coches, sin embargo, se fabricarán por encargo y se personalizarán al gusto del cliente.

Galería: BorromeodeSilva STL-1

Nacido para competir

Para el director del Estudio, Carlo Borromeo, se trata de la materialización de una "visión" que tuvo en 2008, cuando el ingeniero viajó de Estados Unidos a Buenos Aires en un Mustang Fastback de 1968. Para la ocasión, Borromeo empezó a imaginar cómo modificarlo para convertirlo en el deportivo todoterreno definitivo.

BorromeodeSilva STL-1

BorromeodeSilva STL-1

BorromeodeSilva STL-1

BorromeodeSilva STL-1, cubrecárter

Dejando a un lado el estilo puramente deportivo, el STL-1 adopta un aspecto de coche 'Baja' con un diseño minimalista y funcional. La carrocería (fabricada íntegramente en aluminio) sufre una transformación completa: se prescinde del techo en favor de una robusta jaula tubular, que sigue la línea original y puede completarse con un techo de lona opcional.

El interior del modelo clásico de Ford se ha revisado con materiales de alta calidad, como la fibra de carbono, y cuenta con instrumentación digital y mandos minimalistas.

Suena como un Boss

Bajo el capó, el STL-1 alberga un potente motor 5.0 V8 Road Runner, derivado de la unidad de serie montada en el Mustang Boss 302 de 2012, capaz de desarrollar una potencia máxima de 444 CV.

Gracias a componentes reforzados como un cigüeñal y pistones forjados, culatas optimizadas y un sistema de admisión derivado del 302R, el propulsor de este Mustang único alcanza una potencia máxima sin precedentes, con un rango de revoluciones de hasta 7.400 rpm.

BorromeodeSilva STL-1

BorromeodeSilva STL-1, el interior

La postura elevada se combina con una suspensión independiente, frenos mejorados y una transmisión completamente revisada, que incluye un diferencial de deslizamiento limitado.

Las llantas Turbine están montadas sobre neumáticos todoterreno Pirelli Scorpion, lo que ha obligado a modificar los guardabarros para mejorar los ángulos de ataque y salida, además de proporcionar una mayor distancia libre al suelo.

Se desconoce el precio de este Ford 'Made in Italy', pero es probable que el cheque no suponga ningún problema para los interesados en añadir una 'bestia' de estas características a su colección personal.