El BMW Serie 6, disponible desde 1976 hasta 1989, era un gran turismo con un morro largo y puntiagudo, lo que resultaba curioso en un vehículo atractivo y con clase. El preparador polaco Carlex Design se encarga ahora del proyecto de dotar a este hermoso BMW de un lujoso habitáculo mucho más bonito que lo que la firma alemana podía ofrecer de fábrica en aquella época. Carlex está construyendo siete de estos coches.

El primer ejemplar terminado (ver galería más abajo) es un 635 CSi de 1986 con carrocería en negro tinta y un juego de llantas multirradio. Carlex no altera el marcado estilo exterior del coupé clásico. De hecho, los únicos elementos destacables son las insignias y emblemas de la empresa colocados en el exterior.

Galería: BMW 635 CSi de 1986 por Carlex Design

El único cambio mecánico es una suspensión revisada y la empresa no da detalles sobre las modificaciones, pero dice que la configuración es deportiva, sin llegar a ser extrema. En Europa, un 635 CSi del 86 tendría un motor de 3,5 litros y seis cilindros en línea, con 218 o 184 CV (versión con catalizador), y caja de cambios automática de cuatro velocidades.

Un interior impresionante lleno de cuero

En el habitáculo es donde Carlex pone la mayor parte de su atención. La empresa utiliza un proceso de patinado para el cuero marrón que confiere a la tapicería el aspecto profundo de las pieles envejecidas de forma natural. El material cubre partes de los asientos, la consola central, el salpicadero, los paneles de las puertas y los asientos traseros.

El cuero patinado aparece incluso en el cuadro de instrumentos. Carlex fabrica los números y las agujas en acero pulido a mano.

1986 BMW 635 CSi By Carlex Design
1986 BMW 635 CSi By Carlex Design

Los asientos utilizan los bastidores originales, pero Carlex emplea una espuma más firme y compacta para los cojines. La empresa afirma que los sillones son más ergonómicos que las piezas de fábrica.

Carlex utiliza la radio DAB Blaupunkt Bremen SQR 46, que parece un equipo de música clásico con reproductor de casetes, pero que en realidad tiene una conexión USB bajo una cubierta y también es compatible con Bluetooth. La unidad mantiene el aspecto de la consola central como si el coche fuera de los años 80, al tiempo que ofrece comodidades modernas.

Cada uno de estos Serie 6 que ha 'pasado por el taller', requiere 1.200 horas de trabajo y la gran parte de ese tiempo se dedica a patinar el cuero. A modo de comparación, Carlex afirma que uno de sus modelos habituales implica unas 340 horas.