Sabíamos que a España iban a llegar muy pocas unidades y desde hace ya tiempo está completamente agotado. El Toyota GR86 es un deportivo puro que ha 'volado' de los concesionarios por su precio barato (desde 34.900 euros) y su concepción de bajo peso, propulsión trasera, caja manual y limitadas ayudas electrónicas.  

¿Qué sucederá ahora con este coche? ¿Volverá a la venta o se convertirá en un vehículo desaparecido? Pues mucho nos tememos que la segunda opción será la que finalmente se produzca. Por lo tanto, estamos ante un modelo verdaderamente exclusivo por su baja disponibilidad.

Eso significa que los afortunados dueños de este 2+2 plazas pueden ganar mucho dinero si emplean sus ejemplares para especular y pedir una elevada suma por él, dentro de un tiempo. Personalmente, nosotros lo disfrutaríamos durante muchos años, pero allá cada uno con sus prioridades. 

Galería: Toyota GR86 2022

Sensaciones deportivas

Por cierto, eso mismo va a suceder con su 'primo' (comparten desarrollo), el Subaru BRZ, del que sólo van a llegar 50 unidades a España por 39.500 euros cada una. Se trata de una 'rara avis' que se revalorizará en el tiempo (más cuanto menos se use el coche, claro). 

Volviendo al GR86, respecto a su antecesor, disfruta de un motor bóxer atmosférico con 2,4 litros más potente y con una mayor cifra de par máximo, que era el punto débil de ese vehículo. Ahora entrega 234 CV a 7.000 rpm y 250 Nm a 3.700 vueltas. La caja manual es de seis velocidades.

Sus prestaciones son excelentes, con 226 km/h de punta y el 0 a 100 en 6,3 segundos, pero más allá de ellas, lo que enamora de este coche es la conducción que se puede practicar con él, con un tren trasero muy vivo y un paso por curva excelente. 

¡A disfrutarlo!

El consumo medio homologado WLTP es de 8,7 litros cada 100 km y, al carecer de cualquier apoyo eléctrico, porta la etiqueta C. El peso en vacío se queda en apenas 1.265 kilos. 

Con la era electrificada cada vez más encima de nosotros, estamos ante el final de este tipo de vehículos de combustión puros, así que sólo podemos desear a sus dueños que disfruten al máximo de sus GR86 y BRZ (porque un poco de envidia si nos da, para qué engañarnos).