A menudo se hace mofa del Citroën 2CV por su aspecto gracioso, su construcción rudimentaria y sus limitadas prestaciones en carretera. Sin embargo, se fabricaron más de cinco millones de unidades a lo largo de sus 42 años de historia y ayudó a devolver a la población francesa la movilidad necesaria tras la Segunda Guerra Mundial y a situar de nuevo a Citroën en el mapa como un fabricante de automóviles serio.

Dicho esto, también hay un buen número de personas a las que les gusta el Citroën 2CV y hacen todo lo posible por preservar la historia de este emblemático coche francés, e incluso por utilizarlo de formas que nunca se hubieran imaginado.

Gente como Bernd, el carismático propietario de un 2CV suizo que posee y conduce habitualmente. Lo curioso del asunto es que ha convertido el vehículo en una versión camper del modelo galo.

Galería: Citroën 2CV Charleston 1990

Como puedes ver en el vídeo adjunto, el pequeño Citroën 2CV de 3,86 metros de largo tiene espacio suficiente en la parte trasera para albergar una cama doble, aunque con una sección extra atornillada en la parte trasera, para mejorar el espacio para las piernas.

Esa misma caja metálica hace las veces de cocina de campaña, con un hornillo de gas de dos fuegos y unos utensilios básicos.

La privacidad está asegurada gracias a un ingenioso juego de cortinas con velcro, y el mayor espacio de almacenamiento se encuentra bajo el asiento del banco trasero, donde hay espacio para unas tres camisetas y un par de calcetines... si nos permites la broma.

No se menciona nada sobre el motor, pero el propietario dice en un momento dado que se trata de un 2CV Special, que sólo se fabricó en la década de 1980. Cuando era nuevo, tenía bajo el capó un propulsor de 602 cm3 refrigerado por aire, que rendía unos 'aceptables' 29 CV, enviados a las ruedas delanteras a través de una transmisión manual de cuatro velocidades.

A lo largo de sus más de cuatro décadas de historia, el Citroën 2CV fue algo más que un coche económico, siendo el equivalente francés del VW Escarabajo. Pero en los últimos años, los precios de los ejemplares usados han oscilado entre 5.000 y más de 30.000 euros por modelos especiales.

Estamos seguros de que jamás habías pensado en un Citroën 2CV como vehículo camperizado y que el que estás viendo aquí te habrá sorprendido, tanto como a nosotros. Déjanos tus comentarios a través de nuestras redes sociales, estaremos encantados de conocerlos.