El gobierno del estado de Australia Meridional (South Australia) ha anunciado a través de su primer ministro, Peter Malinauskas, su intención de legislar para controlar el uso de vehículos superdeportivos y de gran potencia, a través de un carnet o licencia específico para coches de alto rendimiento.

Básicamente, esta medida podría ser similar a la que se utiliza en nuestro país para las motocicletas, con diferentes carnets en función del nivel de potencia. Como sabrás, el carnet de moto en España está dividido en tres escalones (A1, A2 y A), que limitan el tipo de motocicletas que el usuario puede llevar.

La medida viene incentivada por el fallecimiento de Sophia Naismith, una niña de 15 años que fue atropellada por el conductor de un Lamborghini en el año 2019.

De momento no se han dado muchos detalles sobre este posible carnet por niveles, pero es posible que, a partir de cierta potencia, los conductores tengan que someterse a un curso de entrenamiento que los cualifique para conducir superdeportivos.

 

Según los rumores, es posible que el gobierno de South Australia decida también prohibir la desconexión del control de tracción en vehículos de gran potencia. 

El propio primer ministro Malinauskas ha afirmado a la prensa que esperan "cierto grado de resistencia" por parte de los conductores del estado, pero que cree que "es lo correcto, y lo que la mayoría de la comunidad piensa que es lo apropiado". 

Actualmente, cualquier conductor con el carnet de conducir convencional (B en España) es apto para ponerse al volante de cualquier turismo, desde un pequeño urbano de escasa potencia hasta bestias hiperdeportivas de más de 1.000 CV.

Cabe apuntar que South Australia ya cuenta con una licencia provisional 'P1' que no permite conducir vehículos de altas prestaciones. En el caso de coches anteriores al año 2010, no pueden equipar motores de ocho cilindros ni turbocompresor. Los posteriores a 2010 deberán tener una relación peso-potencia de no más de 130 kW (177 CV) por tonelada.