La fábrica de Bowling Green Kentucky, donde se fabrica el Corvette, se ha visto muy afectada por varios tornados. Durante estas brutales tormentas que azotaron el sureste de Estados Unidos, el mundo del automóvil sufrió una gran pérdida ya que Chevrolet confirmó que tendrá que desechar más de cien Corvette C8.

Estos destructivos tornados, que asolaron seis estados diferentes hace unos días, pasarán a la historia como uno de los fenómenos meteorológicos más extremos que han afectado al país norteamericano.

Aunque la pérdida de estos coches es bastante triste, es más importante recordar a las personas que fallecieron. Con más de 70 muertos y millones de dólares en daños materiales, los afectados por este incidente no olvidarán pronto este episodio.

Galería: Chevrolet Corvette Stingray C8 2020

Incluso empresas multimillonarias como General Motors no pudieron salvar sus instalaciones de producción de esta enorme tormenta. GM confirmó que la fábrica en Bowling Green y el Museo del Corvette se vieron gravemente afectados.

Los fuertes vientos provocaron un incendio en el tejado de dicha fábrica, que podría haber sido causado por la rotura de un conducto de combustible, aunque este supuesto no se ha confirmado. Los coches aparcados fuera de la fábrica están siendo evaluados para comprobar si han sufrido daños antes de ser enviados a los clientes.

Por último, la entrada de agua en la fábrica fue la principal causa del siniestro, ya que afectó a los coches en plena producción con los interiores y la electrónica expuestos.

GM no se arriesga y planea desechar cualquier coche que presente daños a causa de esta tormenta. Esto significa que la producción se retrasa, lo que causará un efecto dominó para aquellos que esperan ansiosamente su nuevo C8.

Esperemos que todo vuelva rápidamente a la normalidad y, sobre todo, nuestros pensamientos están con todos los afectados por esta tormenta casi sin precedentes.