Bugatti significa lujo, potencia, velocidad. Pocos son los afortunados de tener uno de sus vehículos en el garaje. El Divo, hiperdeportivo de solo cuarenta unidades, representa todo lo anterior, y ya ha encontrado al último propietario en disfrutar de él.

Ya conocíamos las características generales del Bugatti Divo, con chasis monocasco, como hubieran querido Ettore Bugatti y su hijo Jean en las décadas de 1920 y 1930. Siguiendo las líneas del Chiron, el Divo se ha convertido en uno de los coches más deseados del planeta.

Stephan Winkelmann, presidente de la marca de Molsheim, propuso hacer de este vehículo una obra de arte con ruedas. Realizó un llamamiento a unos pocos dueños del Chiron, quienes agotaron los cuarenta ejemplares del Divo en pocas semanas, incluso antes de la presentación oficial, en el Pebble Beach Concours d’Elegance de 2018.

Tras esto, Bugatti se puso manos a la obra. Con un motor W16 de 8,0 litros y 1.500 CV, el mismo que el Chiron, la firma había ideado una carrocería distinta a la de su predecesor, creada para ser especialmente exclusiva.

Bugatti Divo
Bugatti Divo

En un principio, estaba previsto que los 40 modelos del Divo fueran versiones one-off, es decir, coches únicos en los que los propios clientes fueran quienes eligiesen los colores, materiales, acabados y revestimientos, siguiendo el proceso de producción, como ocurría en los talleres de carrocería históricos.

El dueño del cuadragésimo Bugatti Divo no ha sido menos. Seleccionó personalmente la caracterización estética de su nuevo hiperdeportivo. Para ello, utilizó el color azul Bugatti EB 110 LM, el cual se asemeja al último coche de la firma en participar en Le Mans, y este tono lo combina con el nuevo Blue Carbon.

Galería: Último Bugatti Divo entregado

En su interior destacan los tonos French Racing Blue y Deep Blue, además de elementos en un moderno gris carbón mate. Toda esta combinación tiene, por su puesto, un precio, y no es nada económico.

Se conoce que el precio base del Divo rondaba los 5 millones de euros, quitando opciones y personalizaciones. La exclusividad de estos ejemplares hará que esta cifra se eleve con el tiempo y que el Bugatti Divo suba posiciones en la lista de los coches más caros del planeta.