En los años 80, el Chevrolet Corvette ya era un coche de leyenda. En su cuarta generación (también conocida como 'C4'), fue uno de los coches más deseados del mundo en su momento, así como uno de los más rápidos.

También fueron los primeros años de Callaway, una empresa estadounidense dirigida por el empresario Reeves Callaway, que se especializaba en kits de conversión de Corvette, para hacerlos todavía más especiales.

La empresa tuvo un gran éxito en 1988 cuando tomó un Corvette C4 y construyó una versión extrema capaz de alcanzar 410 km/h. Como dicen los americanos, ese modelo, rebautizado como 'SledgeHammer', se convirtió inmediatamente en un clásico instantáneo, un coche destinado a pasar a la historia por su récord de velocidad.

Galería: Chevrolet Corvette Callaway SledgeHammer 1988

Ese mismo modelo está ahora en subasta en la página de Bring A Trailer. No queda mucho tiempo para comprarlo, y tendrás que estar preparado para desembolsar una suma bastante considerable de dinero. Estás avisado.

El Callaway Sledgehammer estaba equipado con un motor 5.7 V8 con doble turbocompresor, que rendía 892 CV y 1.046 Nm de par motor, asociado a una caja manual, del especialista ZF, con seis velocidades.

Incluso en la actualidad serían cifras increíbles para cualquier coche, y mucho más en su época, en la que el coche de producción más potente del mundo era el Ferrari F40 con 478 CV y una velocidad máxima de 326 km/h.

Chevrolet Corvette Callaway SledgeHammer 1988

Callaway estableció el récord en octubre de 1988 en la pista oval del Centro de Investigación del Transporte de Ohio. El coche alcanzó la increíble velocidad con un juego de neumáticos especiales suministrados por Goodyear. Estas ruedas, desgraciadamente, no están montadas en el modelo de la subasta, pero en cualquier caso, dispone de unas Goodyear Eagle ZR40 de alto rendimiento.

El Corvette SledgeHammer se parece mucho a los modelos de la época. El cuidado de Callaway se reconoce por los paragolpes más agresivos y las tomas de aire más pronunciadas cerca de las ruedas para permitir una ventilación más eficaz a los frenos.

Chevrolet Corvette Callaway SledgeHammer 1988

El habitáculo, en cambio, es perfectamente idéntico al de un Corvette de serie. Así, hay asientos con ajustes eléctricos, climatizador automático, elevalunas eléctricos y un equipo de música Delco Bose con reproductor de casetes. Callaway añadió un extintor y cinturones de seguridad de cuatro puntos.

El vehículo en venta ha recorrido poco más de 3.000 kilómetros y se sometió a una serie de revisiones del motor en 2018. Las ofertas se han disparado en pocos días hasta alcanzar los 425.000 dólares (unos 350.000 euros al cambio actual) y es probable que el precio suba más, puesto que los coleccionistas pujarán hasta el último segundo.

Fuente: Bring A Trailer