Ahora está mejor equipado de serie.

Fue en el verano de 2019 cuando Bentley presentó la nueva generación de su Bentley Flying Spur, y ahora el fabricante británico acaba de mostrar una leve actualización para el modelo, que estrena equipamiento, tecnología y nuevas opciones en materia de acabados.

Para empezar, el Flying Spur está disponible ahora con un nuevo color exterior, denominado gris Cambrian (el de la fotografía), con el que la paleta de colores de carrocería aumenta hasta las 63 tonalidades diferentes.

En el habitáculo, Bentley también ofrece ahora unas nuevas molduras decorativas de madera de poro abierto, que pueden lucir tres acabados distintos, denominados Liquid Amber, Dark Burr Walnut y Tamo Ash.

Galería: Bentley Flying Spur 2022

Según la marca, estas molduras lucen una finísima capa de barniz mate, de solo 0,1 milímetros de grosor, en lugar de la capa de 0,5 milímetros del acabado de alto brillo previamente existente para la madera. Esto permite que, al tacto, las molduras mantengan la textura original de la madera.

Para incrementar la comodidad de los pasajeros, también se ha añadido un ionizador de aire interior, ahora de serie, que purifica el aire del habitáculo emitiendo partículas negativas que crean una carga estática sobre el polvo o los alérgenos en suspensión, y hacen que estos se peguen a las superficies y dejen de circular por el propio aire.

A esto hay que sumar también el trabajo adicional en lo que se refiere a reducir la cantidad de ruido y vibraciones que llega al habitáculo (NVH), otro aspecto que mejora notablemente el confort de marcha de los ocupantes del vehículo.

Bentley Flying Spur 2022

También es ahora de serie la llamada City Specification, que antes era opcional, e incluye asistentes a la conducción como el reconocimiento de señales, el maletero de apertura sin manos, la alerta de tráfico cruzado trasero, cámara con visión cenital, luz de bienvenida o retrovisores electrocrómicos.

A nivel mecánico se mantienen las dos motorizaciones disponibles. Por un lado el 4,0 litros V8 biturbo, con 550 CV y 770 Nm de par motor máximo, y por otro el poderoso 6,0 litros W12, que alcanza los 635 CV y 900 Nm. Ambas variantes van asociadas a una caja de cambios automática de doble embrague y ocho velocidades, y superan con creces los 300 km/h.