Los compactos italianos, largamente infravalorados por los coleccionistas, se han convertido en verdaderos 'youngtimer'.

A mediados de los años 90, la costumbre era diferenciar las distintas variantes de carrocería de un mismo modelo incluyendo en la lista de precios dos coches con nombres diferentes. Fiat lo hizo con los modelos Bravo y Brava, de 1995 a 2002, pero también Alfa Romeo con los 145 y 146.

Ahora, nuestra atención se centra en los dos compactos de la firma de Arese, tan similares en mecánicas y diseño, desde la parte delantera hasta el pilar B, como diferentes en la parte trasera.

Galería: Alfa Romeo 145 y 146

El primero, diseñado en el Centro de Estilo de Fiat por Chris Bangle y presentado en 1994 en el salón de Turín, presentaba una carrocería 'hatchback' de tres puertas, mientras que el segundo, una berlina de cinco puertas diseñada por Walter de Silva del Centro de Estilo Alfa Romeo, se mostró oficialmente por primera vez en el salón de Ginebra de 1995.

Los dos compactos italianos, herederos del emblemático Alfa Romeo 33, se basaban en la plataforma Tipo 2 de Fiat. Además de la estructura monocasco que unía el chasis, con la plataforma inferior y la carrocería del vehículo en una sola estructura, los 145 y 146 podían contar con una suspensión de tipo McPherson en la parte delantera y un esquema multibrazo en la trasera. La dirección, equipada con dirección hidráulica, era de cremallera.

Alfa Romeo 145 y 146

Motores bóxer disponibles

Una de las ventajas más importantes de esta plataforma era que permitía posicionar los motores tanto en posición longitudinal como transversal. Con el primero, era posible instalar los motores Boxer, que se montaban en la misma configuración utilizada en los Alfa Romeo 33 o el Alfasud, mientras que el segundo se utilizaba para los motores diésel y de gasolina Twin Spark. El tren de potencia se completó en todas las versiones con una caja manual de cinco velocidades.

Alfa Romeo 145 y 146

A pesar de haber sido lanzados con un año de diferencia, la gama de motores de los 145 y 146 era idéntica. Los clientes podían elegir entre un motor turbodiésel, de 1,9 litros y cuatro cilindros, y tres propulsores de gasolina de tipo bóxer con cilindros opuestos, derivados de los que se vieron en el anterior Alfa 33.

Es decir, un 1.4 y un 1.6 con un solo árbol de levas en cabeza y dos válvulas por cilindro que proporcionaban una potencia máxima de 90 y 103 CV, respectivamente. A estos se les añadió un motor de 1,7 litros, 16 válvulas, doble árbol de levas en cabeza y 129 CV de potencia.

Alfa Romeo 145 y 146

Adiós al bóxer con el restyling de 1997

En enero de 1997, los dos modelos se sometieron a una importante actualización, especialmente centrada en la oferta mecánica, que cerró definitivamente el capítulo de los bóxer de Alfa Romeo. Las tres unidades de cilindros opuestos, de hecho, fueron sustituidas por motores de gasolina Twin Spark de 16 válvulas, con 1,4, 1,6 y 1,8 litros, capaces de entregar 103, 120 y 140 CV, respectivamente.

Alfa Romeo 145 y 146

El restyling también trajo consigo una serie de nuevas características en el diseño del habitáculo y del exterior, incluyendo un sistema de aire acondicionado revisado, un salpicadero rediseñado y nuevos tapacubos y llantas de aleación.

Alfa Romeo 145 y 146

Último restyling y llegada del 147

Antes de concluir su comercialización, en el año 2000, dando paso al exitoso Alfa 147, los 145 y 146 fueron sometidos a una última actualización de fin de ciclo, en marzo de 1999. Esto se tradujo en la sustitución del motor 1.9 turbodiésel, por el nuevo bloque de inyección directa common rail 1.9 JTD, de 105 CV.

Entre las innovaciones estéticas, las más significativas fueron representadas por la introducción de paragolpes en el color de la carrocería, con faros antiniebla redondos y detalles interiores cromados.