Nunca el nombre de un coche había sido tan apropiado...

Jamás un Bugatti ha sido tan extremo. Con esa credencial, imagínate lo que estás a punto de conocer. El Bugatti Bolide (el nombre no podía ser más apropiado) representa el vehículo más radical posible a partir del icónico motor 8.0 W16, con cuatro turbos. 

Se trata de un hiperdeportivo llevado al límite y diseñado para los circuitos de velocidad. Ligero, aerodinámico y con una fuerza brutal, anuncia una relación peso/potencia de tan solo 0,67 kg/CV. ¡Simplemente, alucinante!

Esta variable es el resultado de combinar los 1.850 CV del propulsor con los apenas 1.240 kilos que declara el vehículo en la báscula. A todo esto, hay que sumar que el Bugatti Bolide es capaz de superar los 500 km/h. 

Galería: Bugatti Bolide

Supongo que ya estarás boquiabierto, pero déjame contarte que el vehículo francés completa el circuito de Le Mans en tan solo 3'07"1... y Nürburgring-Nordschleife en 5'23"1 (el récord absoluto del Porsche 919 Hybrid Evo es de 5'19"546), según los simuladores.

Claro está, también sus dimensiones exteriores impresionan: la anchura es de 1,99 metros, mientras que apenas se eleva 995 milímetros del suelo y cuenta con una distancia entre ejes de 2,75 metros. 

Como en un coche de carreras de la categoría LMP1, los ocupantes abren las puertas delanteras en diagonal hacia arriba, se sientan en un alféizar de solo 70 milímetros de anchura y luego colocan sus pies en el interior. Según Bugatti, el procedimiento de 'acople' es rápido y fácil.

Bugatti Bolíde

"El Bolide es la respuesta definitiva a la pregunta de qué pasaría si Bugatti fuera capaz de construir un hiperdeportivo compatible con los circuitos de carreras y que cumpla con los requisitos de seguridad de la FIA", ha explicado Stefan Ellrott, miembro del Consejo de Administración de Bugatti y responsable del desarrollo técnico del coche.

"El Bolide representa a Bugatti en su forma más pura, con solo cuatro ruedas, un motor, una caja de cambios, un volante y, como único lujo, dos asientos", ha añadido Stephan Winkelmann, el CEO de Bugatti. 

Bugatti Bolíde

La mecánica, que declara 1.850 Nm de par máximo, se ha ajustado para lograr una respuesta aún más rápida, espontánea y extrema. Por ejemplo, los cuatro turbocompresores son capaces de aumentar la presión a mayores velocidades y se ha optimizado todo el sistema de lubricación, para que actúe perfectamente incluso bajo fuerzas centrífugas extremadamente altas. 

Con el fin de rebajar el peso, Bugatti ha optado por soluciones muy llamativas. Todos los tornillos y elementos de conexión del coche están hechos completamente de titanio. Además, muchos componentes son extremadamente delgados, con espesores de pared de tan solo 0,5 milímetros, aunque resultan muy resistentes. 

Igualmente, las pinzas de los frenos carbocerámicos tan solo pesan 2,4 kilos cada una y las llantas de magnesio solo suman 7,4 kilos al conjunto (8,4 las traseras). Por su parte, los neumáticos tienen una sección de 340 milímetros, los delanteros, y de 400, los traseros.

Bugatti Bolíde

Una primicia mundial es el colector de admisión del techo, que modifica su fisonomía en función de la velocidad para optimizar la aerodinámica. A 320 km/h, el Bugatti Bolide genera 1.800 kilos de fuerza descendente sobre el tren trasero y 800 sobre el delantero. 

El chasis monocasco es de carbono y presenta una rigidez torsional extraordinaria. De hecho, este bastidor tiene su origen en la industria aeroespacial. 

En lo referido al equipamiento de seguridad, el vehículo dispone de compatibilidad con dispositivos HANS, un sistema automático de extinción de incendios, un punto de remolque, ventanas de policarbonato ligero y un sistema de cinturones de seguridad de seis puntos.

Bugatti Bolíde

A la hora de controlar los tiempos por vuelta, el conductor puede ver esa y mucha más información en una pantalla. El asiento es fijo, no así los pedales y el reposapie, que se pueden desplazar 150 milímetros. 

¿Y por qué la firma lumínica en forma de X en los faros y pilotos? Hace referencia al avión Bell X-1, con el que Chuck Yeager, en 1947, fue el primer hombre en romper la barrera del sonido. 

Hablando de romper barreras, el Bugatti Bolide acelera de 0 a 96 km/h (60 mph) en 2,17 segundos. Tras 4,36 segundos, llega a 200 km/h desde parado y, después de 7,37 segundos, a 300 km/h. Y luego sigue: 12,08 segundos a 400 y 20,16 segundos a 500. ¿Aceleración lateral máxima? 2,8 G.

Como con otros Bugatti, el equipo de diseño creó un esquema de colores para el coche. Sin embargo, la proporción de piezas de carbono visibles aumenta hasta un 60% en comparación con otros modelos. Así, solo el 40% de las superficies están pintadas en una nueva interpretación del histórico azul de carreras francés.

Aún no se ha decidido si el Bugatti Bolide se convertirá en un modelo de producción en una pequeña tirada limitada. Esperemos que sí...