El coche se quedó sin ruedas en una calle de Londres.

El Mercedes-Benz CLK desapareció en 2009 con la llegada del Clase E Coupé, pero muchos aficionados al motor continúan recordando la versión más especial de este vehículo, el Mercedes-Benz CLK 63 AMG Black Series, que salió a la venta en 2007.

La producción de este vehículo se limitó a 700 unidades, así que es una 'rareza' por el que se pagarán cuantiosas sumas de dinero en las subastas dentro de unos años. Por eso, este vídeo deja plenamente boquiabierto. 

Galería: Todos los Mercedes-AMG Black Series de la historia

Filmado en Londres y publicado en YouTube por Much997, muestra al flamante coupé alemán sin las ruedas traseras, tras ser víctima de un robo. Todo apunta a que los ladrones intentaron sustraer las cuatro (y las llantas, por supuesto), pero algo inesperado sucedió cuando estaban realizando la fechoría.  

La noticia positiva de este suceso es que el coche ni se ha robado ni ha acabado destrozado. Al contrario, el Mercedes-Benz CLK 63 AMG Black Series parece intacto, así que el dueño continuará disfrutando de él en cuanto adquiera un nuevo par de neumáticos y llantas, aunque es verdad que no serán precisamente baratos.

Los culpables aún no han sido detenidos para responder por su acto. Esperamos que la policía haga su trabajo y que los ladrones acaben pagando por este delito. Seguiremos informando... 

Cabe recordar que este vehículo disfruta de un glorioso motor atmosférico 6.2 V8 con 507 CV a 6.800 rpm y un par motor máximo de 630 Nm a 5.250 vueltas, que se asocia a una transmisión automática con siete velocidades y modo secuencial. 

Toda la fuerza se dirige al tren trasero, que cuenta con la inestimable ayuda de un diferencial autoblocante. En materia de prestaciones, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 4,3 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 300 km/h.

El equipo de frenos consta de cuatro discos ventilados y perforados, con pinzas de seis pistones, delante, y de cuatro, detrás. El consumo mixto se sitúa en algo más de 15,0 litros cada 100 kilómetros, pero eso es lo de menos para los millonarios poseedores de este brutal coupé.