La reducción de costes está detrás de esta decisión.

Si ayer te contamos que la familia EQ de Mercedes-Benz va a incrementarse considerablemente los próximos años, hoy te mostramos la otra cara de la moneda. Hablamos de una reducción de costes, ya que estos modelos ecológicos requieren un presupuesto muy generoso. 

¿Cómo limitar los gastos? Eliminando componentes que la firma de Stuttgart considera prescindibles. Uno de ellos es, lamentablemente, la caja manual. No va a suceder de la noche a la mañana, pero el responsable de I+D de Mercedes-Benz, Marcus Schaeffer, afirmó al periodista Greg Kable que eliminarán el cambio mecánico. 

Galería: Mercedes-Benz C 200 d prueba

Esta retirada gradual afectará principalmente a los mercados europeos, también al español, donde muchos conductores todavía lo siguen solicitando en modelos como el Clase A y el Clase C, dos de los superventas de la casa. 

Pero la cosa no queda ahí, porque otra medida adicional es reducir drásticamente su oferta de motores de combustión. Oficialmente, Daimler asegura que "las inversiones en el desarrollo de propulsores disminuirán rápidamente". El objetivo es que, al final de esta década, se reduzca en un 70% el número de mecánicas disponibles. 

 

Es muy probable que los motores turbodiésel sean los más vulnerables, dadas las estrictas normativas sobre emisiones que se aplican en el Viejo Continente.

Caja manual, motores de combustión... y plataformas. Sí, el tercer pilar donde Mercedes-Benz va a reducir costes es el de las arquitecturas, pues se producirá una "reducción sustancial" de las mismas. En otras palabras, las bases modulares servirán para crear muchos modelos, lo que supondrá un considerable ahorro de dinero.

A pesar de que la gama actual de Mercedes-Benz es más grande que nunca, no se ha anunciado la desaparición de modelos, aunque el SLC y los Clase S Coupé y Cabrio se han eliminado recientemente. 

El objetivo a corto plazo (para mediados de década) de la firma germana es disminuir un 20% los costes fijos. Además, en 2020, la inversión en I+D también debería ser un 20% menor respecto a 2019. Está claro que en Daimler toca apretarse el cinturón...