Prueba Mercedes-Benz A 180 d: una versión de acceso con argumentos

El Clase A ha supuesto un antes y un después para Mercedes-Benz. De hecho, fue el primer compacto de la marca de la estrella, el modelo que rejuveneció el diseño de la compañía y el automóvil que situaba a la firma alemana, por primera vez, en posición de competir contra los populares Audi A3, BMW Serie 1 y Volkswagen Golf.

Pero para un automóvil que lleva una estrella en el capó, competir no es suficiente, sino que está obligado a ser el mejor. Para comprobar si la cuarta generación del Clase A lo ha conseguido, hemos decidido que se convierta en el protagonista de nuestra prueba en vídeo. ¿Con qué versión? Con la única turbodiésel de la gama: la denominada A 180 d 7G-DCT, de 116 CV.

 

Una carrocería más estilizada y... 'afilada'

En el plano estético, el Mercedes-Benz Clase A 2018 es una evolución de su antecesor, pero dotado de unas formas más afiladas y dinámicas, algo que queda patente en su excelente coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,25.

Gran parte de esa percepción se debe a que, ahora, este compacto de cinco puertas incorpora un capó más bajo y alargado, así como unos grupos ópticos con tecnología de tipo LED más estilizados. Si además pagas 557 euros, puedes contar con los faros adaptativos MULTIBEAM LED, compuestos por 18 diodos y dotados de funciones como la iluminación para ciudad, para circular en roton...