Solo se van a fabricar 150 ejemplares.

Aston Martin es, por encima de todo, un fabricante de deportivos y SUV de lujo. Sin embargo, en los últimos años ha diversificado su área de negocio para llegar a nichos de mercado, todavía sin explorar.

Desde el diseño de muebles para hoteles y garajes de lujo, hasta el desarrollo de una lancha rápida e incluso un sumergible, en la sede de Gaydon 'habitan' múltitud de talentos que van mucho más allá de la industria del automóvil.

Galería: Aston Martin AMR-C01 simulador de carreras

Por ejemplo, su última creación es un simulador de carreras con el sello de Aston Martin. La marca británica se ha asociado con la empresa tecnológica Curv Racing Simulators para crearlo. Se llama AMR-C01 y cuesta 57.500 libras antes de impuestos en Reino Unido (62.360 euros al cambio actual). Esa cantidad ronda, aproximadamente, el precio de un Porsche 718 Cayman en nuestro país.

Se considera el "simulador doméstico de lujo definitivo" y cuenta con una estructura monocasco de fibra de carbono. Si eso no es lo suficientemente impresionante, te alegrarás al oír que la posición del asiento es idéntica a la del hiperdeportivo Aston Martin Valkyrie.

Todo el simulador está montado a mano por Curv Racing Simulators con el mejor hardware disponible y se basa en el software Assetto Corsa, para ofrecer una experiencia de conducción inmersiva y realista.

Aston Martin AMR-C01 simulador de carreras

En caso de que no lo hayas notado todavía, la estructura frontal del AMR-C01 se parece a la parrilla del Aston Martin Racing y está hecha de fibra de carbono para mantener el peso lo más bajo posible.

Aston Martin AMR-C01 simulador de carreras

Como en el caso de los coches de la compañía, los compradores podrán elegir entre una variedad de acabados u optar por el aspecto de fibra de carbono al descubierto, ofreciendo un grado de personalización nunca visto antes en este tipo de simuladores.

Aston Martin AMR-C01 simulador de carreras

Definitivamente, este simulador de carreras es la única forma legal de conducir y echar un trago de una botella de Black Bowmore DB5 1964, de forma legal. Se trata de un whisky de una sola malta, con un precio desorbitado y que está embotellado utilizando piezas del motor de Aston Martin.