Las autocaravanas también pueden ser bonitas y coquetas... a veces.

Como te hemos comentado en alguna que otra ocasión, las autocaravanas y las furgonetas camper viven su particular momento de gloria. Ya sean nuevos modelos o veteranas Volkswagen T3 o T4, lo cierto es que cada vez más, hemos podido ver por nuestras carreteras este tipo de vehículos. Pero, ¿qué tal una autocaravana retro que es realmente rara e inconformista? Existió y se llamó Mini Wildgoose.

Efectivamente, lo que estás viendo en imágenes es real. Se trata de una autocaravana basada en el viejo y diminuto Mini. En 2013, el departamento de clásicos dirigido por BMW participó en un rally de coches clásicos con el Wildgoose. Esa es la razón de las hermosas fotos que puedes contemplar en este artículo.

Galería: Mini Wildgoose (1965)

El Mini Wildgoose es un ejemplo particularmente espectacular de cómo el revolucionario modelo británico inspiró la imaginación de los aficionados y expertos, incluso desde una época temprana. Está claro que no era el vehículo ideal para ese tío de aventuras, pero el Mini era y es todo un icono.

Basándose en el Mini Van (la furgoneta de reparto), los constructores de autocares británicos ya produjeron una caravana para los clientes más aventureros en la década de 1960 que querían llevar al extremo el principio típico de la marca de uso creativo del espacio.

Entre 1963 y 1968, la compañía Wildgoose Ltd., ubicada en Worthing, produjo unas 60 unidades de la pequeña autocaravana, de las cuales se estima que todavía existen, aproximadamente, 10 unidades en todo el mundo.

Mini Wildgoose (1965)

Una de ellas es el vehículo pintado en turquesa/marfil con el número de serie #18, que fue fabricado en 1965, como el modelo superior de Mini Wildgoose "Brent" Super V. E. B. y que es el que estás viendo.

Mini Wildgoose (1965)

El Mini Wildgoose era compañero de viaje y alojamiento de vacaciones, todo en uno. Ofrecía espacio para cuatro personas, tanto para viajar como para dormir, y estaba equipado con una cocina de gas de dos quemadores, un fregadero y una construcción de techo telescópica extensible eléctricamente, que proporcionaba un espacio sorprendentemente cómodo para la cabeza en el habitáculo de la vivienda.

Mini Wildgoose (1965)

El motor de gasolina, con cuatro cilindros y 850 cm3, desarrollaba 34 CV. Te puedes imaginar que con semejante aerodinámica y el peso extra del módulo-vivienda, el Mini Wildgoose tenía que tomarse los viajes con bastante tranquilidad. La velocidad máxima de 116 km/h, garantizaba que cualquier atisbo de prisa o conducción apresurada se desvaneciese de un plumazo, nunca mejor dicho.