Flavio Briatore cuestiona el liderazgo en la Scuderia Ferrari, que hace que el equipo no tenga una dirección clara que seguir en la F1.

Ferrari no encuentra el rumbo. Los del Cavallino no cuentan este año ni con el tercer mejor coche de la parrilla, y tras un inicio de curso negativo donde solo han podido rascar dos podios en circunstancias excepcionales con Charles Leclerc, llevaron a cabo una reestructuración.

Lo más destacado fue la creación de un departamento de desarrollo de rendimiento, supervisado por el jefe de aerodinámica Enrico Cardile, y que contará con la experiencia del mítico Rory Byrne, protagonista de la etapa dorada de Ferrari y Schumacher.

Para Flavio Briatore, que sabe lo que es gestionar de manera exitosa un equipo, el problema de Ferrari es la falta de liderazgo. 

"Una escudería sin jefe de equipo es como un ejército sin capitán", comenzó explicando el italiano. "El 'Team principal' es quien guía el camino y con la vara va marcando ese camino. El jefe de equipo debe tener gente que lo sigue, debe conocer el equipo, a los ingenieros, y saber gestionarlos".

"El jefe de equipo es fundamental, y en Ferrari hay una anomalía, porque el director técnico de repente se convirtió en jefe de equipo (Mattia Binotto), y dejaron de tener coordinador técnico y pasaron a tener un jefe de equipo que no era bueno".

Aunque Binotto asegura que los últimos cambios le dan aire para centrarse más en su labor y menos en el apartado aerodinámico, Briatore lamenta la filosofía de las últimas temporadas de Ferrari: "Hay gente que siempre sigue el camino difícil, las carreteras más complicadas. Y en este momento Ferrari también sigue los caminos más difíciles que hay".

La escudería italiana completará este año 12 temporadas sin ganar el campeonato de pilotos y 11 sin llevarse el de constructores, y ya nadie confía en ellos para este 2020. Las casas de apuestas de Fórmula 1 online pagan 301 a 1 que el título lo gane Leclerc, y 501 a 1 que lo gane Vettel, mientras que se paga a 41 euros por euro apostado el triunfo del monegasco en el próximo GP de España y a 126 el del alemán.

 

Desde ese 2007, Ferrari ha contado con campeones como Kimi Raikkonen, Fernando Alonso y Sebastian Vettel, y con ninguno ha alcanzado la gloria.

"Ferrari tiene negocios importantes, tiene un nombre espectacular, cualquier piloto querría dos o tres años de su carrera pilotar para Ferrari. Pero luego miras la pista y Ferrari lleva años con problemas. Han tenido pilotos geniales y a pesar de eso no han ganado nada", reflexiona Briatore.

"Tiene que haber una razón... y el motivo en este caso es que Ferrari no tiene un liderazgo claro en el equipo".

"Y cuando no hay un claro líder, el equipo no rinde. Un equipo debe serlo en todos los sentidos, deben todos apretar en la misma dirección, pero debe haber alguien que marque esa dirección a seguir. Si la dirección la señalan tres, cuatro o cinco personas... los resultados son los que son".

Lo malo para Ferrari, dice Briatore, es el 'cortoplacismo' de la F1, donde cada semana hay un 'examen' que superar... y que deja suspensos una y otra vez: "En la F1, al contrario que en otras compañías, los resultados se tienen cada semana. Google te lo da cada año, pero nosotros tenemos un 'juicio' cada semana".

"En este momento, Ferrari no es realmente Ferrari", concluyó quien fuera dos veces campeón con Benetton-Schumacher y otras dos con Renault-Alonso.