El equipo que lo construyó, hace dos décadas, se está encargando de la restauración, aunque necesitan tu ayuda...

Gracias a su gran protagonismo en el videojuego Gran Turismo, el Toyota Supra del Team Castrol TOM'S Racing, puesto en pista para disputar el Japan Grand Touring Car Championship, a finales de los años 90, es uno de los coches de carreras más famosos y reconocibles del mundo.

De ahí que podréis imaginaros la sorpresa de quien se lo encontró, olvidado en una nave de Chugoku, en Japón, donde el icónico modelo de competición apareció poco menos que pudriéndose, después de años de abandono.

Luciendo la célebre decoración de Castrol, el representante japonés tiene el dorsal número 36 y compitió durante la temporada de 1998, con Masanori Sekiya y Norbert Fontana a los mandos. Recordemos que con este mismo coche, un año antes, Pedro Martínez de la Rosa consiguió imponerse en el certamen, compartiendo volante con Michael Brumm.

Galería: Toyota Supra de TOM’S RACING abandonado

Aunque de un primer vistazo pueda llegar a parecer que el vehículo está en buena forma, nada más lejos de la realidad, ya que, para empezar, el coche fue descubierto sin el motor 3SGTE de cuatro cilindros y con múltiples magulladuras en la carrocería.

Esto último podría indicarnos que fue 'relevado de servicio' y almacenado al final de la temporada. Lo que está claro es que, después de 20 años, para empezar, lo primero que necesita es una buena limpieza integral.

Para ello, el objetivo es alcanzar los cerca de 80.000 euros que cuesta poner al día el interior y exterior del Supra, mientras que para adquirir y adaptar la mecánica harían falta otros 240.000 euros.

El desembolso total de la restauración sería de unos 50 millones de yenes, que equivalen a algo más de 400.000 euros. Solo entonces, la bestia con los colores de Castrol estaría lista para asombrar a los asistentes de eventos como el Festival of Speed de Goodwood.

Según informan desde Japanese Nostalgic Cars, las donaciones van desde los 47 hasta los 94.000 dólares, que son entre 40 y algo más de 80.000 euros, y dan derecho a diferentes privilegios: desde adhesivos o un libro sobre la restauración de este Toyota tan especial, hasta asistir a la presentación del coche o conducirlo en circuito.

Fuente: Autoclassics.com, vía Motor1.com Global

Galería: Toyota Supra 1993-2002