Una vuelta al 'Ring', con la pista totalmente empapada.

Para la gran mayoría de aficionados al mundo del motor, el circuito de Nürburgring Nordschleife es una auténtica meca. Un lugar de peregrinaje, con casi 100 años de historia, en el que todo amante del automóvil sueña con rodar, y en el que también los fabricantes ponen a prueba sus nuevos modelos, debido a la exigencia del trazado y a la variedad de sus curvas.

Hoy os traemos un vídeo grabado por Misha Charoudin, precisamente en el Infierno Verde de las montañas de Eifel, en un día lluvioso, con uno de los superdeportivos más bestias del mercado. Hablamos del McLaren Senna, presentado en 2018. 

Galería: McLaren Senna 2018: Primera prueba

Desde luego, el Ring no es el lugar ideal para intentar exprimir una coche de tal calibre cuando el asfalto está mojado, aunque es cierto que el vídeo nos mete en la piel del piloto, en una experiencia 'Touristenfahrten' (así se llaman las jornadas abiertas al público) bastante salvaje.

Cabe apuntar que el Senna del vídeo equipaba para la ocasión neumáticos Pirelli Trofeo R, unas gomas que resultan tremendamente eficaces en seco, pero que pueden ser traicioneras cuando se rueda sobre asfalto totalmente mojado.

McLaren Senna 2018: primera prueba

Como es lógico, en estos días en los que el trazado está abierto a cualquier conductor, es normal que un coche con 800 CV se dedique constantemente a adelantar tráfico más lento. Probablemente, el Senna era el coche más rápido en pista en aquel momento.

Un vistazo al McLaren Senna

Esta animalada de la firma británica McLaren, cuyo nombre hace homenaje al mítico piloto brasileño y tricampeón del mundo de Fórmula 1, Ayrton Senna, es un coche de calle, aunque tan salvaje como uno de carreras. Su aerodinámica, de hecho, lo dice todo.

McLaren Senna 2018: primera prueba

Bajo la llamativa carrocería del Senna se esconde un motor 4.0 V8, biturbo, con una potencia de 800 CV y un par motor máximo de 800 Nm. Además, semejante fuerza bruta se envía únicamente al eje trasero, ya que se trata de un deportivo de propulsión. Cuando se presentó, era el McLaren con motor de combustión más potente de la historia de la compañía.

Por supuesto, el modelo está basado en un chasis monocasco de fibra de carbono (Monocage III), ya que es una evolución del McLaren 720S, aunque en este caso el peso del conjunto es bastante contenido. En vacío, hablamos de 1.198 kilogramos, por lo que la relación entre peso y potencia es de 1,5 kg/CV.