Se trata de un i8 Roadster, pintado en el color Portimao Blue.

Sabíamos que esto iba a suceder, así que no podemos afirmar que nos sorprende que BMW se despida del i8. De hecho, se suponía que el deportivo híbrido enchufable llegaría al final de la línea de montaje en abril, pero este hecho se retrasó por la crisis sanitaria.

Así las cosas, el fabricante bávaro tuvo que pulsar el botón de pausa en sus operaciones dentro de la planta de Leipzig, en Alemania, y ahora que la fábrica está en marcha de nuevo, el último i8 acaba de ensamblarse. ¡Una verdadera pena!

Esta unidad tan especial es un i8 Roadster pintado en el color Azul Portimao, por lo que, según nuestros amigos de BMWBLOG, podría ser el único i8 que se ha pintado en la fábrica con esta opción cromática.

El vehículo electrificado ha estado a la venta durante unos seis años, aproximadamente, y ha sumado 20.500 ventas. Los últimos 18 ejemplares se han beneficiado de un alto nivel de personalización. ¿Serán carne de subasta dentro de algún tiempo?

Galería: BMW i8 Coupé 2018

Si rastreamos las raíces del diseño del BMW i8, nos debemos situar en 2009, año en el que se presentó el prototipo Vision EfficientDynamics. Desde luego, la línea vanguardista del modelo de producción sigue transmitiendo una imagen futurista, más de una década después.

Además, BMW decidió equipar este coche con sus últimos avances tecnológicos, como la adopción de la fibra de carbono en muchos componentes o los faros con tecnología láser, por poner dos ejemplos. 

BMW i8 Coupé 2018

Aunque no se ha previsto una sustitución directa, la experiencia híbrida adquirida durante el ciclo de vida del i8 ha permitido a BMW poner en marcha y sustentar sus planes de electrificación. La compañía pretende tener al menos 25 modelos electrificados a la venta a mediados de la década, 12 de ellos totalmente eléctricos.

El primero de estos nuevos vehículos sin motor de combustión es el iX3, mientras que el iNext, considerado como la 'joya de la corona' en la gama i de BMW, está previsto para 2021. ¡Gracias por todo, i8!