Solo existirán 40 ejemplares, cada uno único, a razón de 5 millones de euros la unidad.

Hace ya casi dos años que conocimos el Bugatti Divo, una de las últimas bestias de la marca de Molsheim, pero durante todo este tiempo el modelo ha continuado su desarrollo, por lo que las entregas a clientes todavía no se han llevado a cabo. Eso sí, ya están a punto de comenzar, de manera que los 40 afortunados propietarios de un Divo están a punto de tenerlo en sus garajes.

Casi todos estos coches de auténtico lujo se fabrican prácticamente a medida, totalmente al gusto del cliente, con las especificaciones que este requiera. Algo que resulta completamente lógico, si tenemos en cuenta que el precio de cada uno de estos vehículos asciende a 5 millones de euros, nada menos.

Galería: Bugatti Divo, posibilidades de personalización

De los 40 clientes del Divo, más de dos tercios han decidido personalizar sus coches, eligiendo colores específicos para la pintura, la tapicería o las costuras, aportando incluso sus propias ideas de diseño, de forma que muchos de estos vehículos son únicos en el mundo.

"Acompañamos a los clientes cuando eligen sus coches. Con nosotros pueden soñar. Podemos hacer realidad casi cualquier deseo, de cara a lograr un Bugatti único", afirma Laure Beneteau, la responsable de Ventas y Operaciones de la marca.

Bugatti Divo, personalización
Bugatti Divo, personalización
Bugatti Divo, personalización

En principio, la paleta de colores de Bugatti es infinita, ya que el fabricante puede reproducir el tono que el cliente quiera. El departamento de personalización está compuesto por 15 profesionales, todos ellos dispuestos a crear algunos de los coches más especiales del planeta. 

"Algunos clientes saben exactamente lo que quieren, pero a otros los asesoramos en detalle y trabajamos junto a ellos para hacerles sugerencias", explica Anne Beynay, coordinadora de ventas de Bugatti desde el año 2011. "A menudo, los clientes tienen sus propias ideas, como escudos familiares, banderas nacionales, sus propios logotipos o colores especiales. A partir de aquí, nosotros intentamos implementar estas ideas a nivel técnico", concluye.

Bugatti Divo, personalización

Según la marca, algunos propietarios quieren, por ejemplo, que el cuero del habitáculo sea idéntico al de un bolso o al de sus zapatos favoritos y, lógicamente, los deseos de los clientes han de cumplirse, siempre y cuando no se altere el logotipo de Bugatti ni las modificaciones afecten en absoluto a la seguridad del vehículo. En todo caso, la marca suele presentar sugerencias a los clientes, ya que la mayoría de ellos son conocidos para la marca, dado que son propietarios de modelos previos de Bugatti. 

¿Qué posibilidades de personalización existen para el Divo? Además del color de carrocería, se puede pintar en un tono de contraste tanto la línea central del coche como el techo, las cubiertas del motor, las entradas de aire o el alerón.

Además, para el interior no hay solo disponible piel de vacuno, sino también otros tipos de cuero, que se pueden tintar a juego con la carrocería. El desarrollo de un color especial puede llevar cuatro meses, el de un cuero nueve meses, e incluso un año entero para un interior completo de fibra de carbono, según el propio fabricante.

Bugatti Divo, personalización

Bugatti destaca algunas peticiones muy curiosas a lo largo de los años, como las huellas de los pies de los hijos de un cliente, en relieve en un panel trasero del Veyron, el nombre de la pareja bordado en los paneles de las puertas o cristales preciosos en el habitáculo.

Además, los gustos de los clientes difieren en función del mercado. En los mercados de Estados Unidos y Oriente Medio, por ejemplo, prefieren los colores más llamativos y las combinaciones más extravagantes, mientras que en Asia son más de tonos brillantes o mezclas de colores complementarios.

Por último, cabe recordar que el Bugatti Divo esconde un motor W16 de 8,0 litros, con cuatro turbos, una potencia de 1.500 CV y un par motor máximo de 1.600 Nm. Suficiente para alcanzar una velocidad de 380 km/h, una cifra ligeramente inferior a la del modelo del que deriva, el Chiron, cuya punta es de 420 km/h.