Esta marca histórica tiene la oportunidad de protagonizar un futuro emocionante.

La fundación de una de las marcas más icónicas de Gran Bretaña fue el resultado de circunstancias bastante peculiares. Hijo único nacido en una familia acomodada en 1878, Lionel Martin estuvo obsesionado con todo lo que tuviera ruedas desde una edad temprana, primero dirigiendo su atención a las bicicletas antes de fijarse en el automóvil, a medida que el nuevo invento crecía en popularidad hacia el cambio de siglo.

En 1909, la afición de Martin por las cuatro ruedas le supuso dar explicaciones a la policía local para justificar una prohibición de conducir durante dos años. Volvió a la bicicleta como medio de transporte y como pasatiempo competitivo, y fue durante este tiempo cuando conoció a otro entusiasta del ciclismo, Robert Bamford.

Ingeniero de oficio y procedente de una familia de clase trabajadora, Bamford también estaba encaprichado con estas nuevas máquinas motorizadas y los dos pronto entablaron una amistad. En poco tiempo decidieron hacer negocios juntos, primero operando en un garaje de Londres, preparando y vendiendo motocicletas y coches Singer, antes de fundar Bamford y Martin Ltd. en 1913. Un año más tarde, la compañía pasó a llamarse Aston Martin, un guiño a los exitosos registros de Lionel en las pruebas contrarreloj de Aston Hill.

1914 Aston Martin Coal Scuttle
1914 Aston Martin Coal Scuttle

En 1915, esta pareja produjo su primer prototipo de Aston Martin. Llamado cariñosamente el 'Coal Scuttle' debido a su forma, era un biplaza construido para ofrecer altas prestaciones (de la época). Propulsado por un motor Coventry-Simplex de cuatro cilindros, acoplado al chasis de un Isotta-Fraschini de 1908, Aston Martin tenía la clara intención de enfrentarse a figuras como Bugatti en los circuitos de carreras, un objetivo que ayudó a marcar la pauta de los futuros esfuerzos de la empresa.

Éxitos en competición

Como muchos fabricantes de automóviles en ciernes, Aston Martin pronto se enfrentó a dificultades. La Primera Guerra Mundial obligó a la compañía a detener la producción por un tiempo y los retos financieros acabaron por poner a Aston Martin en bancarrota en 1925.

Aunque el fabricante de automóviles cambió de manos varias veces en los años siguientes, el compromiso constante de la marca con las carreras le valió la reputación de ser una firma a tener en cuenta en la competición, como lo demuestra el hecho de que Aston Martin firmó un doblete en las 24 Horas de Le Mans de 1959, cuando los pilotos de la fábrica Roy Salvadori y Carroll Shelby se llevaron la victoria general con el DBR1, mientras que Maurice Trintignant y Paul Frère ocuparon el segundo lugar al volante de otro DBR1.

Aston Martin 1959 24 Hours Of Le Mans
Aston Martin 1959 24 Hours Of Le Mans
Aston Martin 1959 24 Hours Of Le Mans
Aston Martin 1959 24 Hours Of Le Mans

Aunque Aston Martin sufrió profundos cambios a lo largo del siglo XX, las altas prestaciones siguieron siendo un hilo conductor, ya que la atención se centró en los coches de carretera como el DB5, un modelo que ayudó a elevar significativamente el perfil de Aston Martin, cuando Sean Connery condujo el estilizado coupé ,como James Bond, en la película Goldfinger, de 1964.

Desde entonces, la marca Aston Martin se ha convertido en sinónimo de prestaciones de lujo, con modelos como el Vantage, el DB9 y el Rapide, que combinan un diseño muy atractivo, una potente ingeniería y accesorios elegantes de personalización.

Aston Martin James Bond

Sin embargo, el deporte del motor ha seguido siendo un componente importante de la identidad del fabricante de automóviles a lo largo de las décadas, lo que llevó a una asociación entre Aston Martin Racing y el grupo de ingeniería Prodrive en 2004.

La alianza dio como resultado numerosas victorias en los años posteriores, incluyendo nada menos que cuatro victorias en la clase GT, en Le Mans. Desde luego, no resulta extraño que las carreras sean una gran parte de la estrategia de cara al futuro de Aston Martin.

Camino por delante

A principios de este año, se supo que el multimillonario canadiense Lawrence Stroll compró el 20% de Aston Martin, como parte de un esfuerzo mayor para recaudar un total de 500 millones de libras en fondos para la marca.

Conocido por muchos como un magnate de la moda, que se hizo famoso con Tommy Hilfiger, Stroll es también un aficionado a los coches, con una amplia gama de vehículos exclusivos, tanto vintage como modernos. También es el hombre que está detrás del equipo de Fórmula 1 Racing Point, antes conocido como Force India, que se convertirá en el conjunto Aston Martin en la temporada 2021.

Aston Martin history

Con el hijo de Stroll, Lance, que aparece en la imagen de arriba con su padre, como piloto del equipo Williams F1, antes de unirse a Racing Point el año pasado, el nuevo inversor de Aston Martin dijo recientemente a Motorsport.com, que está bastante familiarizado con los esfuerzos hercúleos que se requieren para mantener un equipo de F1 competitivo, así como con las expectativas que conlleva una marca tan icónica:

“Una marca con el pedigrí y la historia de Aston Martin necesita competir al más alto nivel del deporte del motor. Creo que es lo más emocionante que ha sucedido en la historia reciente en la F1 y es increíblemente emocionante para todos los interesados en el deporte, especialmente los aficionados. No se me ocurre un nombre mejor para un equipo de F1. El foco de atención mundial de la F1 es inigualable y aprovecharemos este alcance para mostrar la marca Aston Martin en nuestros mercados clave".

Stroll tiene un historial de fabricantes exitosos, una habilidad que desarrolló en la década de 1980 cuando ayudó a expandir la huella de Ralph Lauren en Europa, antes de comprar Tommy Hilfiger en 1989 y marcar el comienzo de un éxito similar para esa marca.

Galería: Aston Martin DBX 2020

La industria automotriz es, sin embargo, un negocio muy diferente, en el que las inversiones masivas, el desarrollo a largo plazo y la competencia feroz son las normas. Nuevos modelos como el recientemente presentado DBX, la primera incursión de Aston Martin en el segmento de los SUV, probablemente será fundamental para determinar la salud de la empresa en los próximos años y entra en el mercado en un momento en el que los vientos contrarios de la economía, parecen dispuestos a crear una batalla cuesta arriba contra la rentabilidad. Pero Stroll insiste en un futuro positivo:

“Yo, y mis compañeros inversores en el consorcio, seguimos creyendo apasionadamente en el futuro de Aston Martin. Esto queda claramente demostrado por nuestra inversión de 262 millones de libras, que respalda la seguridad financiera de la compañía. Se trata de un importante aumento de capital de 536 millones de libras, que mi consorcio y otros accionistas harán en un momento muy difícil. Esto da la estabilidad necesaria para reajustar el negocio para su futuro a largo plazo. Tenemos un plan claro para que esto suceda, incluyendo la entrada de Aston Martin en un equipo de la F1 la próxima temporada, y espero con interés trabajar con el equipo directivo para llevar a cabo este programa".

El esfuerzo de esta inversión también se ve reforzado por la reciente noticia de que el magnate farmacéutico suizo Ernesto Bertarelli y el director del equipo Mercedes-AMG Petronas Motorsport, Toto Wolf, se han unido a la causa, adquiriendo el 3,4% y el 4,8% de las acciones del fabricante de automóviles británico, respectivamente.

Considerando los tiempos sin precedentes que vivimos, lo que el futuro le depara a Aston Martin es algo que aún está por verse. Pero si es algo parecido a la historia de la marca durante el último siglo, las posibilidades de que sea un periodo emocionante son elevadas.