Obra de BRABUS, el todoterreno resiste balas y hasta explosiones.

BRABUS diversifica sus líneas de negocio. Ahora, también ofrece a sus clientes más exclusivos el Invicto, un espectacular Mercedes-Benz Clase G modificado y blindado. Lógicamente, esta destinado a personas que, por cualquier circunstancia (buena o mala), reciben amenazas de muerte reales. 

Con este vehículo, el preparador germano promete al dueño y los ocupantes viajes con absoluta comodidad... y seguridad. El todoterreno resiste las balas, gracias a la protección VR6, e incluso las explosiones. 

Galería: Invicto, el Mercedes-Benz Clase G blindado de BRABUS

Este Clase G pensado para ir a la guerra está disponible en tres versiones diferentes: Pure, Luxe y Mission. La última variante, la más exclusiva, es la que ofrece el mayor nivel de protección. De hecho, viene con visión nocturna, neumáticos todoterreno, faros auxiliares con tecnología de tipo LED en el techo, un sistema de extinción de incendios...

Como cabe esperar, el blindaje añade peso extra al vehículo, si bien BRABUS asegura que el incremento no supera los 1.000 kilos, una cifra bastante comedida en este tipo de protección extra. Para que el coche soporte los nuevos componentes de seguridad, se ha reforzado el chasis del 4x4 germano.

Asimismo, los ejes fueron reelaborados, al igual que la suspensión y los largueros. Bajo el capó, se encuentra el conocido motor 4.0 V8, biturbo, de la casa germana, al que BRABUS ha logrado extraer 800 CV y 1.000 Nm. 

Con este incremento de potencia y par, Invicto declara una velocidad máxima de 210 km/h y una aceleración de 0 a 100 en poco más de 8,0 segundos, cifras muy decentes para un vehículo blindado. Al fin y al cabo, debe escaparse de los malos (o de la policía, según se vea).

Invicto, el Mercedes-Benz Clase G blindado de BRABUS

Obviamente, su precio no se ha revelado, pero parece claro que la tarifa de entrada está fijada en varios cientos de miles de euros. Quien quiera salvar su vida, no tendrá ningún problema en 'rascarse' el bolsillo lo que haga falta. 

En esta prueba del Mercedes-Benz Clase G, puedes comprobar que el modelo de serie puede con todo, ya sea por asfalto y, sobre todo, por campo. Por supuesto, mantiene la reductora y el bloqueo de los tres diferenciales, pero también adopta una suspensión delantera independiente y una dirección por cremallera, mucho más precisa. ¡Me lo pido!