Se trata de una preparación más bien discreta, pero 'armada' hasta los dientes.

Hace un par de días, os enseñábamos la última creación del preparador alemán Mansory, basada en el espectacular Audi RS 6 Avant, y ahora la firma ha mostrado otra propuesta, aunque bastante diferente al familiar de Ingolstadt, y que nada tiene que ver con las habituales y llamativas preparaciones de la casa, sobre modelos de marcas como Bentley o Lamborghini.

En este caso hablamos de un Mercedes-AMG G 63, es decir, la variante más bruta del Geländewagen de última generación, con permiso del anterior Mercedes-AMG G 65, con motor V12 biturbo, que tristemente la marca de Affalterbach ya no fabrica.

Galería: Mansory Mercedes-AMG G 63 blindado

Hablamos de un producto muy diferente a lo que acostumbra Mansory, que no se centra únicamente en la estética o en mejoras a nivel mecánico. Es un trabajo de blindaje basado en el G 63, como ya hemos visto en otras ocasiones por parte de Inkas Armored, aunque en este caso es Mansory quien se ha encargado de todo el proceso.

Según el preparador, el mercado de este tipo de vehículos blindados, que ofrecen mayor protección a sus ocupantes, ha crecido de manera imparable durante los últimos años. Además, existen diferentes niveles de blindaje, en función del tipo de impacto que el vehículo es capaz de resistir. Los hay que aguantan impactos de proyectiles de bajo calibre, y otros incluso explosiones.

Mansory Mercedes-AMG G 63 Blindado

El todoterreno se ofrece con dos niveles diferentes de blindaje, VPAM4 o VPAM7. El primero es capaz de detener proyectiles de armas de mano o pistolas, mientras que el segundo, ya más serio, resiste impactos de munición de calibre 30, es decir, de fusil ligero. Tampoco faltan dos luces (una roja y otra azul) en la parrilla delantera, por si hay que enfrentarse a una emergencia. 

Este Clase G de Mansory, en todo caso, es bastante más discreto que la gran mayoría de preparaciones de la compañía. De hecho, tiene un aire más militar que 'tuning', con defensas metálicas e iluminación auxiliar, aunque su carrocería es de fibra de carbono vista. En el habitáculo, por su parte, hay mucho cuero (en dos tonalidades de marrón y en un patrón de diseño específico) y también molduras de fibra de carbono.

En principio, el motor 4.0 V8 de gasolina, biturbo, que de serie ofrece 585 CV y un par motor máximo de 850 Nm, puede ser modificado por Mansory hasta los 700 u 800 CV de potencia, a gusto del cliente.

A pesar del lastre adicional, la preparación debería garantizar el buen nivel de prestaciones del vehículo, que de serie despacha el 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, y es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 220 km/h.