Una solución para que todas las plazas de un aparcamiento sean potencialmente tomas de carga.

La división de componentes del gigante alemán Volkswagen, o Volkswagen Group Components, acaba de presentar un prototipo de robot, móvil y autónomo, enfocado a la recarga de vehículos híbridos y eléctricos. En esencia, el invento permite que cualquier plaza de aparcamiento se convierta en un punto de recarga, debido a la movilidad de estos robots.

Según Volkswagen, este prototipo facilitaría que el usuario se olvidara de buscar puntos de recarga para su vehículo 'electrificado'. Estos robots, que se podrán activar a través de una aplicación para teléfonos móviles o bien vía V2X (el propio coche comunicaría su necesidad de carga), son capaces de acercarse hasta el coche aparcado para la recarga de sus baterías.

Galería: Volkswagen ID.3 2020

En el proceso no hace falta ninguna intervención humana, ya que todo está automatizado, desde la apertura de la tapa de la toma de carga hasta la propia conexión o desconexión del cable. Así pues, hablamos de un proceso de recarga en el que es la propia infraestructura la que se traslada hasta el vehículo.

El robot, cuya fecha de llegada a producción es todavía un misterio, se puede mover de forma autónoma, ya que lleva instalados escáneres láser, sensores de ultrasonidos y cámaras, de manera que puede circular libremente (dentro de un parking, por ejemplo) y salvar los posibles obstáculos que pueda encontrarse.

Básicamente, el robot puede transportar uno o varios pequeños conjuntos de baterías, con una capacidad de 25 kWh, y conectar cada una a un vehículo. El sistema permite una carga con corriente continua (DC) a una potencia de hasta 50 kW. 

Mientras dura el proceso, el robot puede dejar cada batería junto a los respectivos coches, y repetir la operación con otros vehículos. Una vez las recargas vayan concluyendo, el robot recoge las baterías en cuestión y las devuelve a la estación de carga.  

Según Volkswagen, se trata de una solución que sería ideal para aparcamientos o lugares en los que la instalación de infraestructuras de recarga resulte difícil o demasiado costosa. Además, permitiría que todas las plazas de aparcamiento fueran virtualmente un punto de recarga y eliminaría el problema de que las habitualmente escasas tomas de carga disponibles estén ocupadas. 

En función del tamaño del aparcamiento, varios robots podrían trabajar al mismo tiempo. No te pierdas el siguiente vídeo, que ilustra perfectamente cómo pueden actuar estos robots.