El vehículo neozelandés anuncia un peso de 609 kilos y una potencia de 684 CV.

Para aquellos que no lo sepáis, Rodin Motors es una empresa con sede en Nueva Zelanda, fundada por el expiloto David Dicker, con un amplio currículum en la Ferrari Challenge, especializada en superdeportivos y monoplazas de competición, con inspiración en la Fórmula 1.

La última creación de la empresa es el Rodin FZED, un monoplaza dirigido solo para conductores muy experimentados. Su motor, desarrollado por Cosworth, es un V8 atmosférico, con 3,2 litros de cilindrada, al que le gusta girar alto, ya que entrega la potencia máxima de 684 CV a 9.600 rpm... y es capaz de alcanzar las 10.000 vueltas.

Galería: Rodin FZED

Aunque se trate de un vehículo de competición, los intervalos de mantenimiento del motor 3.2 V8 se llevan a cabo cada 5.000 kilómetros. Mucho más que los 300 o 350 kilómetros de un motor de carreras.

Esto es una ventaja añadida, bajo el prisma económico, pero también en términos de diversión: el FEZD puede disfrutarse en pista durante más kilómetros, entre 'chequeo' y 'chequeo' completo.

Ligero y tecnológico

El motor no es la única 'joya' del Rodin FZED. El chasis es de fibra de carbono e incluye piezas mecanizadas de alta calidad. La transmisión secuencial de seis velocidades está firmada por el especialista Ricardo, los frenos carbocerámicos son obra de Alcon y los amortiguadores ajustables llevan la etiqueta de Ohlins.

Rodin FZED

El sistema de escape y las colas son obra de Rodin. Estás confeccionados en titanio, mediante una impresora en 3D, que asegura piezas más ligeras que las equivalentes de metal... y en menos tiempo.

Las llantas de 13 pulgadas, marca OZ, están elaboradas en magnesio para reducir el peso al máximo. Es tal la atención por el detalle del FZED, que solo pesa 609 kilos, alcanza una velocidad máxima de 300 km/h y asegura una aceleración de 0 a 160 km/h en solo 5,0 segundos.

Rodin FZED

¿Un defecto? No es barato

El diseño del FZED se parece bastante al de un monoplaza de F1, a la vista de los numerosos apéndices aerodinámicos, los pontones laterales o los neumáticos de pequeñas dimensiones.

Sin embargo, a su favor hay que decir que su precio es mucho más asequible que el de un Fórmula 1. Rodin anuncia un precio unitario de 650.000 dólares, que al cambio actual equivale a alrededor de los 585.000 euros.