Con Pere Navarro de por medio, ¿alguien lo dudaba?

Según un informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), la Dirección General de Tráfico (DGT) ha incrementado la recaudación por los radares durante el primer semestre de 2019, respecto al mismo periodo del año pasado.

En concreto, se ha registrado una subida del 12,4%, al formularse más de un millón trescientas mil denuncias. ¿Sabes cuánto dinero suponen esas multas para las arcas públicas? Cerca de 200 millones de euros... sin contar las sanciones que se imponen en Cataluña y en País Vasco, no dependientes de la DGT, además de todas las de los núcleos urbanos, gestionadas por ayuntamientos.   

Galería: Radares de velocidad (fijos y móviles)

Desde luego, pocos pueden negar que los vehículos son una ingente fuente de ingresos para el país. Año tras año, se incrementa el número de cinemómetros en nuestra red viaria, al igual que las campañas de vigilancia y los controles por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. 

En este primer semestre del año, el radar que más ha multado se encuentra en el kilómetro 79,9 de la H-31, en Huelva, que ha sumado 38.930 sanciones. Curiosamente, entre enero y junio de 2018, tan solo 'cazó' a 1.566 conductores. Le siguen otros dos en Sevilla (A-92) y Cuenca (A-3), con 36.937 y 30.395 denuncias, respectivamente.  

Por Comunidades Autónomas, Andalucía es la que ha registrado mayor número de infracciones, con 332.154, seguida por la Comunidad Valenciana, con 172.997, y Madrid, con 169.624. Al contrario, las regiones donde los conductores pueden sentirse menos vigilados son La Rioja (9.220), Cantabria (13.935) y Navarra (15.826). 

Mario Arnaldo, presidente de AEA, considera errónea esta política sancionadora para reducir el número de accidentes y fallecidos: "La DGT debería replantearse su política de radares, ya que no se está consiguiendo el objetivo de evitar los excesos de velocidad, ni los accidentes, convirtiendo a los cinemómetros en meros instrumentos de recaudación". 

Lamentablemente, estamos seguros de que Pere Navarro, máximo responsable de la DGT, no reflexionará sobre estas palabras y continuará con su procedimiento de máximo control. En todo caso, debemos recordar que lo importante es cumplir siempre con las normas, porque la seguridad es lo primero.