El bloque de ciclo diésel menos potente será el que incorpore esta tecnología.

Con el año 2020 tan cerca y los cada vez más restrictivos límites de emisiones contaminantes, muchos fabricantes trabajan en distintas direcciones para tratar de evitar, o minimizar, las sanciones que pudieran llegar desde Europa.

En el caso de BMW, entre sus novedades, encontramos la de la incorporación de la tecnología de hibridación ligera o Mild-Hybrid a uno de los modelos más importantes de su gama, el BMW Serie 5, tanto a la carrocería convencional como a la familiar Touring.

Galería: BMW Serie 5 520d

En concreto, será la versión 520d, con un motor turbodiésel de 2,0 litros de cubicaje y 190 CV, el que montará esta red eléctrica de 48 V, con la que se han conseguido reducir ligeramente tanto los consumos como las emisiones.

En el caso del modelo con carrocería berlina, han homologado unos consumos medios en ciclo WLTP de entre 4,1 y 4,3 litros cada 100 kilómetros, reduciendo en 0,3 litros la cifra que se obtenía sin la ayuda de este sistema. Las emisiones, por su parte, se sitúan ahora entre los 108 y los 122 g/km de dióxido de carbono (CO2).

Los de Múnich también han hecho hincapié en recordar que esta novedad no solo mejorará la eficiencia del motor térmico, sino también el rendimiento.

Esta tecnología Mild-Hybrid, que ofrecerá a partir de noviembre el BMW 520d, se encargará de hacer las labores de alternador-generador, integrando el motor de arranque y una batería extra.

En esta última, se podrá acumular la energía liberada en los procesos de deceleración y frenada, que podrá ser transformada en electricidad para alimentar a los distintos sistemas eléctricos del coche o incluso para ofrecer una función 'overboost' en aceleraciones que requieran un empuje extra.

BMW Serie 5 520d

Además, este sistema eléctrico se encargará de encender y apagar el bloque térmico con mayor suavidad y, por tanto, menor rumorosidad. En aquellas situaciones a velocidad constante en las que sea posible una circulación 'a vela', el motor diésel se apagará y desacoplará los engranajes para dejar trabajar a la inercia.

Esto hace posible un menor uso de la mecánica de combustión, con el consiguiente inferior desgaste y una reducción del consumo final. Todo parecen ventajas, así que esperaremos a conocer el precio final para el mercado español, al que llegará en noviembre.