No son pocos los conductores que, en su afán por ayudar, acaban molestando a la ambulancia o al coche de policía que les sigue. Esto se debe a que desconocen el protocolo a seguir.

Prácticamente todos los conductores de este país han vivido la situación de estar circulando y, progresivamente, escuchar o ver cómo se va acercando una ambulancia, un camión de bomberos o un coche de alguna de las fuerzas de seguridad, entre otros posibles casos.

Todos y cada uno de ellos, cuando estén circulando en modo 'emergencia', deben activar la sirena o las luces rotatorias de color azul; estas últimas fueron establecidas desde julio de 2018 como únicas válidas para todos los vehículos de este tipo, al igual que se hace en prácticamente todo el mundo.

Galería: Coches de la Guardia Civil

Seguramente, todavía recuerdes que los dispositivos luminosos de las ambulancias eran de color naranja y las de los bomberos eran naranjas o rojas, pero esto ya no es así.

Entonces, ¿qué hago si veo un vehículo con luces azules rotatorias detrás de mí?

Lo primero que debes saber es que el Reglamento General de Circulación obliga a los conductores a facilitar las labores consideradas de 'emergencia', por lo que la norma es que te apartes o te pares, para que estos vehículos puedan pasar cuando estén de servicio.

De no ser así, estarías incurriendo en una falta grave, ya que la normativa establece que cuentan con prioridad de paso y hasta se les exime de cumplir ciertas normas de circulación, siempre que estén prestando un servicio que requiera la mayor rapidez posible.

Puede ser, por ejemplo, el caso de un vehículo sanitario, ya que las estadísticas demuestran que los primeros 60 minutos son vitales a la hora de atender a una persona implicada en un accidente, período en el que tienen lugar el 75% de las muertes por los daños sufridos.

Moto Guardia Civil Tráfico

Facilitar el paso a estos vehículos para que lleguen lo antes posible, podría reducir esta mortalidad en hasta un 15%.

Dicho esto, te puedes encontrar varias situaciones, por lo que te vamos a detallar a continuación cómo tienes que actuar.

Mantener la calma es lo más importante en estos casos ya que, paralizarnos o hacer giros o frenadas bruscas pueden empeorar la situación.

Disminuye un poco la velocidad y busca un hueco en el que apartarte para dejar paso, siempre haciendo uso de los intermitentes y mirando por los espejos retrovisores, para evitar chocar contra cualquier otro automóvil que también esté intentando apartarse. Si resulta imposible dejar paso, espera a que el vehículo de emergencia te indique alguna instrucción por megafonía.

En carriles de un solo sentido, deberás moverte todo lo que puedas hacia el lado derecho mientras que, en autovías o autopistas, los que circulen por el carril derecho deberán invadir el arcén de la derecha y, los que lo hagan por el izquierdo, harán lo propio con el margen de la izquierda. Es decir, dejaremos libre un carril central.

En los cruces o intersecciones, intenta no quedarte en el medio. Detén tu coche antes de incorporarte, si ya has visto u oído a uno de estos vehículos con prioridad o trata de dejar libre el paso, como te hemos indicado antes.

Las rotondas también son conflictivas en situaciones como estas, ya que ni siquiera se usan como se debe en condiciones normales. Evita salir de la glorieta directamente desde el carril interior y, por supuesto, no cortes la trayectoria de ningún vehículo; menos aún, si circula en una situación de emergencia.

Y, por supuesto, te pedimos por favor que no seas el clásico 'inteligente' que se coloca tras la ambulancia para avanzar, aprovechando el hueco que han dejado el resto de conductores. Respeta tu posición en el tráfico y no darás lugar a situaciones tensas o, peor todavía, a accidentes innecesarios.