La marca del óvalo quiere centrar sus esfuerzos en los segmentos mas rentables.

Desde que los vehículos del segmento SUV inundaran la industria automovilística, modelos de otras categorías han venido sufriendo por mantenerse a flote.

Una nueva víctima es el Ford C-MAX, así como su variante alargada Grand C-MAX, que dejarán de producirse en junio de 2019, en favor de otros segmentos y vehículos más rentables.

En el caso de Europa, la inversiones y esfuerzos se centrarán, por ejemplo, en el Ford Focus y en sus versiones Sportbreak, Active y ST. Y no hay que dejar de lado su avanzadilla SUV, con los Ford Kuga, EcoSport y Edge.

La decisión, tomada desde el Consejo de Supervisión de Ford-Werke GmbH, viene propiciada, además de por la caída de la demanda de estos monovolúmenes, porque, según Ford, el ciclo vital normal de la generación actual ya ha terminado. De este modo, en el abanico de modelos de esta categoría disponibles en su gama, se mantienen el Ford S-MAX y el Galaxy.

No se han anunciado todavía la consecuencias del cese del ensamblaje de los Ford C-MAX y Grand C-MAX, que, hasta el momento, tiene lugar en la planta alemana de Saarlouis.

No obstante, el fabricante confirmó 5.000 despidos, en total, entre las fábricas de Colonia y la mencionada de Saarlouis, además del posible cierre del centro de Burdeos en agosto de 2019, que ha sido noticia por recortes del personal y por los retrasos en el proceso de fabricación.

Ford también va a cerrar tres plantas de ensamblaje de turismos y motores en Rusia, abandonando la producción y comercialización de los turismos en ese país, para centrarse en el área de los vehículos comerciales, a partir de 2020.