Este Volkswagen Beetle, equipado con motor Subaru, es una de las preparaciones más originales y atrevidas que te puedes encontrar.

Si Adonis, un auténtico entusiasta de Volkswagen, tenía un sueño, ese era el de construir lo que él mismo ha definido como el Super Beetle.

Hablamos de un ‘Escarabajo’ tan bien preparado que, según asegura el creador, es capaz de sacarle los colores a más de un deportivo en una prueba de aceleración o velocidad.

Como antiguo propietario de uno de estos modelos, Adonis tenía muy claro que quería convertirlo en un coche muy rápido y que tuviera ciertos tintes tomados del mundo de la competición. Encontró su inspiración en un boceto compartido en Speedhunters, un colectivo en el que los amantes del sector del motor aportan ideas y novedades relacionadas con el mundo del automóvil.

Tras este descubrimiento, se dedicó a pedir consejo a varios constructores especializados y se puso manos a la obra, a partir de una unidad de serie del Volkswagen Beetle.

Lo primero y, seguramente, lo más llamativo del proyecto, es que ha utilizado un propulsor bóxer EJ20 de gasolina firmado por Subaru. No hay información clara al respecto, pero probablemente lo extrajo de un Impreza o de un Legacy antiguos. Más que nada, porque el motor (esta denominación corresponde a la segunda generación del bloque) lo estuvieron equipando los modelos de la marca entre los años 1989 y 2010.

Super Beetle, preparado para correr

A esta mecánica elegida para el Super Beetle, le acompaña un turbo que permite una mayor entrega de potencia, que por otro lado no ha sido revelada por el autor de la preparación. Además, podemos encontrar algunos elementos de nueva factura, como inyectores de 1000 cm3, tomas de admisión, escapes, discos de freno delanteros de origen BMW y mejoras en las suspensiones delantera y trasera.

También cabe destacar un alerón de diseño y dimensiones algo exageradas, que debería cumplir unas esenciales funciones aerodinámicas.

Para finalizar, si nos fijamos en el interior, vamos a encontrar un freno de mano tipo ‘drifting’, baquets y arnés de competición, jaula con barras antivuelco y unas tomas de admisión de aire para el turbo situadas en las ventanas traseras.