Dependiendo de la edad, altura y peso del niño, deberás elegir una categoría u otra.

Si acabas de ser papá o mamá por primera vez, y utilizas el automóvil a diario, tienes que leer este dosier por obligación. El sistema de retención infantil o silla infantil, como más comúnmente es conocida, es la forma más segura y legal de transportar a tu bebé dentro del coche. Pero ¿cómo elegir la adecuada? Lo fundamental es tener en cuenta la edad, altura y peso de tu bebé.

Por estos motivos, cada asiento está diseñado según la morfología del niño o niña. Por lo tanto, es esencial adaptar el dispositivo de retención infantil acorde a la etapa de su crecimiento. En España, el uso de un sistema de retención infantil (S.R.I.) adecuado es obligatorio para todos los niños hasta que alcancen los 1,35 metros de altura.

Entonces, ¿cómo elegir la silla infantil más adecuada? Oficialmente, se aplican dos normativas europeas diferentes: el estándar R129 i-Size, en vigor desde 2013, que clasifica la silla según el tamaño del ocupante, y la homologación ECE R44 / 04, que realiza la clasificación según el peso del niño o niña.

Si echamos un vistazo, a las diferentes categorías, podrás elegir correctamente tu sistema de retención infantil. Pero antes de nada, debes corroborar el sistema de anclaje disponible en tu vehículo, independientemente, de la estatura, peso y edad de tu hijo.

Siège auto bébé

También conviene prestar atención y no anticiparse al cambio de silla antes de tiempo. Podrías poner en peligro la seguridad de tu hijo, si aún no ha alcanzado la estatura o el peso ideal, para pasar a una de una categoría superior.

Grupo 0

Es la categoría indicada para los recién nacidos hasta que han alcanzado un peso de 10 kilos. Realmente es un capazo o cesta, que hace las veces de cuna dentro del coche. El confort es óptimo y puede usarse durante, aproximadamente, los seis primeros meses. Para acoplarlo en el automóvil, cada fabricante suele adjuntar un kit de instalación, que permite ajustar dos cinturones de seguridad o un arnés.

Grupo 0+

Es una silla que también se puede usar desde el nacimiento, pero el bebé podrá utilizarlo durante unos meses más (alrededor de 1 año de edad, de 13 a 15 kilos de peso y de 40 a 75 centímetros de estatura como máximo). En este caso, la solución más recomendable es la elección de una silla compatible con un chasis para utilizarlo en la calle. De esta forma, evitarás que el bebé se despierte en la transición entre el coche y el exterior.

Estos asientos 0+ deben ir orientados en sentido inverso a la marcha, en las plazas traseras del vehículo, siempre que sea posible. En el caso de tratarse de un vehículo de dos plazas, deberás desactivar el airbag del acompañante, por seguridad, para evitar posibles lesiones.

Para instalar este tipo de sistema de retención infantil dispones de dos sistemas: el denominado Isofix, que ancla la silla al propio chasis del automóvil mediante unos conectores especiales o, simplemente, a través de los cinturones de seguridad. Este tipo de silla siempre dispone de un arnés ajustable, para sujetar el cuerpo de tu hijo.

Grupo 0+/1

Recomendable desde el nacimiento hasta un peso máximo de 18 kilogramos. La ventaja de una sillita de este grupo es que es un asiento de tipo evolutivo. En la fase inicial, tu hijo viajará en sentido opuesto a la marcha, pero a medida que va creciendo, podrás invertir la silla y que vaya en el mismo sentido que el conductor y los ocupantes.

Es recomendable utilizar este categoría hasta que tu hijo alcance un máximo de 13 kilos de peso. Se suelen comercializar con o sin bases y la inmensa mayoría de fabricantes utilizan un sistema de anclaje Isofix (los modelos más asequibles siguen recurriendo solo a un anclaje mediante los cinturones de seguridad). En este caso, el arnés ajustable sujeta al bebé, tanto a la altura de los hombros como de la pelvis.

Grupo 1

Se trata de dispositivos adecuados para niños de entre 9 y 18 kilogramos, es decir, aquellos que ya pueden ir sentados solos. En esta categoría, podemos encontrarnos con dos tipos de asientos diferentes: modelos que sujetan con arnés el cuerpo del ocupante u otros que lo hacen mediante un escudo.

La diferencia entre ambos modelos es bastante sencilla: el asiento que incorpora un arnés permite elegir la orientación del asiento, de cara o de espalda al sentido de la marcha, mientras que los S.R.I. con escudo, obligan a una instalación, en el sentido de la marcha, en todos los casos. Obviamente, existen modelos con sujeción mediante anclajes Isofix y otros que recurren a los cinturones de seguridad.

Grupo 1/2/3

Esta categoría, como su propio nombre indica, evoluciona en paralelo al crecimiento de tu hijo. Legalmente, es la adecuada para pasajeros con un peso comprendido entre los 9 y los 36 kilos. Este tipo de sillita infantil dispone de un arnés desmontable, aunque también existen modelos con retención mediante escudo.

Este tipo de asiento infantil siempre se instala en el sentido de la marcha y la fijación se realizará tanto por anclajes Isofix, como con los cinturones de seguridad del vehículo.

Siège auto bébé

Grupo 2/3

Hablamos de la categoría recomendada para niños de entre 15 y 36 kilos. De este modo, el objetivo es que el niño vaya sentado a una altura suficiente, para que el cinturón de seguridad del vehículo pase sobre su hombro y no sobre su cuello.

Por supuesto, se instalan en las plazas traseras del automóvil y siempre en el sentido de la marcha. Nuevamente, existen modelos que se aseguran mediante anclajes Isofix o con los cinturones de seguridad del automóvil. Sea cual sea la opción elegida, la protección del ocupante es máxima en ambos casos.

Grupo 3

La última categoría de dispositivos de retención infantil se refiere a niños que pesan entre 25 y 36 kilogramos. En este caso, hablamos de un asiento elevador, con o sin respaldo, que acompañará al niño hasta que alcance los 12 años de edad o una estatura igual o superior a 1,35 metros.

A partir de 135 centímetros

La DGT apunta que excepcionalmente, los menores de 12 años, con una estatura igual o superior a 1,35 metros podrán utilizar directamente los cinturones de seguridad del propio vehículo. No obstante, hasta los 150 centímetros es recomendable que los infantes sigan utilizando S.R.I. homologados a su talla y peso.

En todos los casos, la banda diagonal del cinturón ha de pasar por la clavícula, sobre el hombro y bien pegada al pecho, mientras que la cinta horizontal ha de quedar lo más baja posible sobre la cadera. Si la banda del hombro toca el cuello o pasa bajo el mentón, el niño debe seguir utilizando un asiento elevador.