El máximo responsable de Renault, Nissan y Mitsubishi, Carlos Ghosn, ha sido arrestado en Japón después de ser acusado de fraude fiscal.

Carlos Ghosn, que lidera la alianza de Nissan, Renault y Mitsubishi, y que fue un apoyo clave para el programa de Fórmula 1 de la marca francesa, ha sido acusado de fraude fiscal.

El directivo de 64 años ha sido considerado como uno de los cargos más poderosos de la industria, conociéndose su habilidad para reducir gastos y mejorar compañías en peligro.

En el equipo de F1, Jerome Stoll, presidente de Renault Sport, reportaba directamente a Ghosn. En una rueda de prensa celebrada este lunes, el CEO de Nissan, Hiroto Saikawa, dijo que se espera que el dirigente sea despedido esta misma semana.

"Pediré una reunión de la directiva para proponer retirarle de su posición en la junta", dijo Saikawa, según recoge AFP. "La colaboración de las tres entidades no se verá afectada por este incidente. Trabajaremos conjuntamente con todos los socios para contener cualquier posible confusión".

"Mirando atrás, la concentración de poder es algo sobre lo que necesitamos reflexionar", añadió.

La noticia ha atraído comentarios del presidente de Francia, Emmanuel Macron, que subrayó que el estado francés, propietario del 15% de las acciones de Renault, "estará extremadamente vigilante a la estabilidad de la alianza y el grupo".

Carlos Sainz, F1 2018

Mientras que el despido de Ghosn no parece que vaya a tener impacto en los planes de Renault en la F1 a corto plazo, había sido una pieza clave dentro del grupo y aprobó personalmente grandes decisiones, como el regreso del equipo de fábrica a Enstone.

En diciembre de 2015 anunció: "Renault tenía dos opciones: volver al 100% o irse. Después de un detallado estudio, he decidido que Renault estará en F1, empezando en 2016".

"Los detalles finales ofrecidos por nuestros accionistas principales en F1 nos dan la confianza para aceptar este nuevo reto. Nuestra ambición es ganar, aunque nos llevará algo de tiempo".